AUTOR DEL BLOG DE LA UNIVERSIDAD DE DOGOMKA

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El cielo me ha fascinado desde que tuve uso de razón. A los 13 años de edad realicé un trabajo sobre el Sistema Solar en la escuela y gané un premio, mi tía Paqui me obsequió con mi primer libro de astronomía, escrito por José Comás Solá, estudiando este libro, nació mi vocación por la astronomía. Cada noche salía al campo para identificar y conocer las estrellas, solía llevar conmigo unos binoculares y pasaba largas horas viendo el firmamento. Mi madre me regaló mi primer telescopio. Me formé como matemático y estudié complementos de astronomía posicional y astrofísica teórica, colaboré escribiendo artículos tanto en inglés como en español para tres revistas: «Sky and Telescope» (EE.UU.); «The Astronomer» (R.U.) y «Tribuna de Astronomía» (España) entre 1982 y 1988. Actualmente tengo 62 años y he realizado un posgrado sobre Historia de la Ciencia, su filosofía y lógica en la UNED y estoy prejubilado.
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lunes, 8 de abril de 2024

PARA APRENDER A IDENTIFICAR CONSTELACIONES, ASTERISMOS Y ESTRELLAS EN EL FIRMAMENTO


Os propongo una serie de juegos, el objetivo es aprender a reconocer y nombrar las estrellas visibles a simple vista y mejor, si cuentan con unos prismáticos.

Para ello, en la parte izquierda del blog, están editados los índices de los monográficos sobre constelaciones, no están todas, porque es un trabajo ingente y tardaré algunos años más en completarla, pero que en mi voluntad está realizar todo ese trabajo, mientras tanto, puedes escoger alguna de las constelaciones exitentes, teniendo en cuenta, la estación del año en la que estás, pues las constelaciones generalmente se ven en ciertos meses del año y en otros, no se ven.

Cada capítulo del monográfico suele tener un máximo de diez entradas, son secuenciales, es decir, hay que leerlos en el orden que están por una cuestión didáctica, principalmente. 

Una lectura sosegada es más que recomendable, es bueno ir tomando notas sobre nombres de estrellas, dibujar la constelación y situar las estrellas nombradas.

La observación debe de ser la práctica habitual tras una lectura, siempre, con los conceptos frescos, dirigir la vista hacia el cielo y buscar los asterismos que se exponen en cada artículo, recomiendo usar un cielo completamente despejado y buscar que la luz artificial no nos estorbe, ayudémosnos de un binocular para verlo todo mejor y no perdernos ninguna estrella débil más allá de la cuarta magnitud.

Podemos hacer una lista de estrellas en un formato pdf, donde integremos los datos más importantes: Nombre tradicional, nomenclatura Bayer, nomenclatura Flamsteed (opcional), otras nomenclaturas (Struve [Σ], Hipparcos [HIP], Bright Star Catallogue [HR] que se utilizan cuando no disponemos de las nominaciones anteriores y que suelen quedar relegados a estrellas débiles más allá de la 5.ª magnitud. En cada línea ponemos un cuadradito para hacer checarlos cuando la hallamos localizado e identificado en el cielo, podemos añadir algún comentario a bolígrafo para ayudarnos en una próxima observación. 

El siguiente paso en la observación celeste, será mediante el uso de un anteojo o telescopio, y así explorar los campos estelares partiendo desde lo conocido.

Un paso más en la afición, es buscar objetos de cielo profundo, observar planetas y dibujarlos, así como cometas, localizar algún asteroide, tratar de ver alguna estrella variable cómo realiza su variación de brillo a lo largo de un ciclo, tratar de ver estrellas dobles y múltiples, conocer la Vía Láctea, localizar nebulosas con ayudas de filtros o iniciarnos en la astrofotografía. La astronomía para el aficionado puede ser contemplada desde dos puntos de vista diametralmente opuestos: El aficionado a contemplar obras de arte (es mi caso particular) o el aficionado que comienza a estudiar los fenómenos astronómicos y que da parte de sus observaciones (esto se realiza en redes de observadores entre aficionados y asociados).

Dibujar, hacer mapas del cielo ex profeso para la observación que querramos hacer, el Atlas Estelar Cambridge de Wil Tirion es económico, está al alcance de todos y es una buena herramienta para fotocopiar, ampliar, copiar, llevarlo consigo, su ISBN es: 0-521-80084-6, de la edición de 2001, seguro que hay ediciones más modernas e incluso gente que vende este átlas de segunda mano, o mejor aún, si estamos en una sociedad astronómica, podemos solicitar copias de algún atlas celeste, en internet hay muchos mapas, pero son insuficientes.

Por otro lado, en la plataforma MEMRISE, tengo editado varios cursos, todos gratuítos, cuyos títulos y enlaces son los siguientes:

LOS NOMBRES DE LAS ESTRELLAS

https://app.memrise.com/community/course/5901273/los-nombres-de-las-estrellas/

ORIÓN se encuentra en el nivel n.º 8 de este curso, titulado: ESTRELLAS DEL AÑO NUEVO (ENERO), puedes comenzar el curso por el módulo que te convenga, cada uno está relacionado con un mes del año, este curso (al igual que los otros que hay) es para observadores del cielo en todo el mundo, observen desde cualquiera de los dos hemisferios.

LOS NOMBRES DE LAS CONSTELACIONES

https://app.memrise.com/community/course/5899555/los-nombres-de-las-constelaciones/

Las constelaciones oficiales del cielo tienen su nombre en latín (en caso nominativo), una abreviatura de tres letras y cuando se utiliza la designación de un objeto astronómico fijo (que no sea ni planeta, ni asteroide, ni cometa), se hace referencia a la constelación a la que pertenece, usando su nombre latino en caso genitivo (idea de pertenencia).

ASTERISMOS DEL FIRMAMENTO

https://app.memrise.com/community/course/6510603/asterismos-del-firmamento/

Los aficionados a las estrellas necesitan ayudarse del recurso del asterismo para reconocer el cielo y localizar los objetos para identificar y observar. Un asterismo no es una constelación, el concepto de constelación es ambiguo tal y como está considerado lexicográficamente por la R.A.E., una constelación es una porción de cielo, una superficie, oficializada con límites concretos y exactos en ascensión recta y declinación, hay 88 constelaciones y 89 superficies constelativas (Es el caso de Serpens, la constelación que es discontínua y aparece en dos superficies disjuntas: Cabeza y Cola (Caput serpens et Cauda serpens), pero ambas superficies son una misma constelación.

Un asterismo es una alineación de estrellas: recta, circular, poligonal, formando un cúmulo, mixta, etc.

Las constelaciones principales del cielo, además de tener una superficie en la bóveda celeste, cuentan con un asterismo principal. En el caso de Orión, el asterismo es el cazador, solemos identificar como una misma cosa: constelación y asterismo principal, pero la constelación es mayor y sus límites van más allá del asterismo. 


En esta imagen de Orión, observamos una línea que zigzaguea entre las estrellas más brillantes de la constelación, para determinar tres asterismos: el asterismo principal es el del cazador y consiste en la unión de dos trapecios invertidos uno respecto al otro y unidos a través de las tres estrellas del cinturón. En algunos asterismos de publicaciones de revistas y libros anglosajones, el asterismo del cazador no une la estrella de la cúspide, Meissa con las demás, quedando completamente abiertos, acabando en Bellatrix y Betelgeuse, para formar un cuadrilátero tipo romboidal, en vez del trapezoide que aquí se ha descrito.
Por otro lado hay dos asterismos secundarios unidos al principal, en la parte superior e izquierda, está la maza o garrote de Orión y en la parte superior y derecha están el escudo o piel de león.
Pero la constelación es toda esa superficie bordeada por la línea quebrada, donde las horizontales mantienen una ascensión recta constante y las verticales mantienen una declinación constante, así, todas las constelaciones del cielo tienen esta misma característica, se asemeja mucho a los límites existentes en los estados de EE.UU. de América.

El auge de las publicaciones periódicas para aficionados a la astronomía ha provomido la difusión y establecimiento de nuevos asterismos, pueden ser de diverso orden: 

* MACROASTERISMOS que contemplan varias constelaciones, como es el caso del Triángulo de Verano, el Triángulo de Invierno o el Círculo de Invierno, por ejemplo, para ayudar a identificar las estrellas más brillantes y que están presentes durante toda la estación.

* ASTERISMO PRINCIPAL DE CONSTELACIÓN  Que no todas las constelaciones poseen, por el simple hecho de que a simple vista, no somos capaces de distinguir estrellas a partir de la cuarta magnitud, y si es en un cielo contaminado lumínicamente, raramente pericibimos estrellas de tercera magnitud, así, el Carro de la Osa Mayor, es un asterismo identificativo de la constelación Ursa Major, pero en el caso de constelaciones como la Jirafa (Camelopardalis), Leo Menor (Leo Minor) o Lince (Lynx), aunque muchos mapas de estrellas contienen un asterismo principal y de hecho, se tiende a formalizar asterismos en todas y cada una de las constelaciones, en términos prácticos no nos sirve de mucho, andamos igual de perdidos que si no hubiese ninguna, pues si tomas unos prismáticos, observarás un montón de estrellas débiles y escasamente destacables, que sólo con la práctica y la constancia que la paciencia suele regalar, aprenderemos a conocer e identificar con un átlas en la mano. 

* ASTERISMOS SECUNDARIOS DE CONSTELACIÓN  Es la mejor manera de conocer una constelación, de hecho, los uso aquí para ayudaros, podéis consultar el monográfico sobre ANDRÓMEDA y veréis una cantidad de estos asterismos que ayudarán como señales de tráfico a conocer la disposición de las estrellas y objetos de cielo profundo, esto también ayuda mucho a la memoria para que llegado un momento, usemos un telescopio y disfrutemos la observación sin planisferios, ni APP's, ni átlas, una vez que nos hemos entrenado lo suficiente para tal fin. Como os dije antes, en Orión tenemos el Garrote y el Escudo, como asterismos secundarios.

ASTERISMOS DE BINOCULAR   Son formaciones muy compactas de estrellas débiles, suelen usarse para distinguir la disposición de un cúmulo abierto, por ejemplo, las Pléyades o las Hyades en la constelación del Toro o Tauro.

* ASTERISMOS DE TELESCOPIO   Menos frecuentes, como la Cascada de Kimble en Camelopardalis o el Perro de Davi en Auriga, son ayudas para conocer regiones muy pequeñas del cielo, generalmente, de menos de 1º de arco celeste, y están muy popularizados entre los aficionados, casi todos los que nos dedicamos a observar el cielo, nos creamos nuestros propios asterismos, son nuestras muletillas para recordar las disposiciones, en principio caóticas y sin sentido, de los campos estelares, algunos son tan bellos, que permanecen en nuestra memoria para siempre, en mi caso particular, suelo identificar un asterismo de telescopio (o de binocular) en tres parejas de estrellas dispuestas de forma triangular dentro de las Hyades, pues es una disposición que siempre me ha llamado la atención y mi mente me recuerda esta configuración a un circuito con resistencias de un motor, quizás por mi afición a la ciencia y a la técnica, mi mente me ha dado esa imagen, y el nombre con el que la definí en su día fue: «El circuito de las resistencias». Cada uno es libre de ver en el cielo lo que su mente le sugiera si ello le ayuda a conocer el firmamento. Hace unos años elaboré una página en la wikipedia en español sobre ASTERISMOS, por supuesto, han colaborado muchas personas en esta entrada, aquí pueden encontrar información interesante y ampliada sobre lo aquí explicado, este es su enlace:





LAS CONSTELACIONES DESAPARECIDAS

https://app.memrise.com/community/course/6078506/las-constelaciones-desaparecidas/

La uranografía histórica es muy interesante y apenas hay literatura en español sobre este tema, de hecho, todo cuanto he aprendido, ha sido mediante la lectura de libros en inglés. Lo que puedes encontrar en la wikipedia en español, prácticamente ha sido puesto casi todo lo que hay, por mí. 

De manera gratuita, cuentas con esta herramienta de aprendizaje en MEMRISE.


lunes, 26 de febrero de 2024

La constelación de Orión como nunca la has visto: Sus estrellas, sus nombres, sus mitos y su historia [8.ª parte] : LAS ÚLTIMAS ORIÓNIDAS

Cuando comencé a escribir este especial monográfico sobre Orión, era final de noviembre de 2023. Tímidamente, al anochecer, Orión iba despuntando estrella tras estrella desde el horizonte este, han pasado casi tres meses, pues estamos acabando el mes de febrero de 2024 y ya Orión está en caída, a esta hora, las 21, Orión está justo pasando por el meridiano, lo encontramos en toda su grandeza y de pié, porta su maza en su brazo derecho y una piel de león a modo de escudo en su brazo izquierdo, pues ha establecido una lucha con el toro (constelación de Tauro), bajo sus pies hay una liebre que ya ha cazado y a su izquierda están esas vigorosas estrellas, Sirio y Procyon, con sus respectivas constelaciones de Can Mayor y Can Menor, que son los perros de caza que Orión lleva consigo.


Si has leído los anteriores siete artículos y has llegado hasta aquí, habrás aprendido mucho sobre esta constelación. Se podría escribir una enciclopedia de grandes volúmenes describiendo los objetos astronómicos interesantes que hay en esta región del cielo. He realizado una recopilación de la información astrofísica más actualizada, con muy buena fe, la misma que me mueve para difundir mis conocimientos por amistad y sin interés pecuniario alguno. He consultado catálogos como el SIMBAD o HIPPARCOS, hay informaciones que aquí inserto que contradicen muchas de las informaciones que aparecen en otros lugares de internet, en teoría, fiables, como wikipedia o las páginas oficiales de asociaciones de astronomía, incluso algún que otro observatorio o planetario, tanto de España como de América, así como de otras naciones de mi entorno, principalmente Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania e Italia, he consultado libros que adquirí procedentes de los EE.UU. y Reino Unido, de difícil adquisición y nunca traducidos al castellano, sobre uranografía histórica, siendo mi libro de cabecera el clásico de Richard Hinckley Allen «Star Names their lore and meaning» (1899) o el «Star Tales» de Ian Ridpath (1988) entre un par de decenas de libros que poseo sobre esta temática, pues soy un enamorado del mundo estelar y como tal, mis monográficos tratan sobre estrellas. Por supuesto hay nebulosas, galaxias, cuásares, púlsares y multitud de otros objetos de los que rara vez describo, pues mi lector-objetivo es el observador que utiliza sus ojos o unos prismáticos, ya que a mi parecer, es el que más ayuda necesita para conocer el firmamento, no obstante, aunque doy por terminado con este artículo este monográfico, una vez que concluyo con la localización y descripción de las estrellas visibles a simple vista de magnitud inferior a la 5.ª y que generalmente se nombran con una letra del alfabeto griego y el genitivo del nombre de la constelación en latín (en el caso que nos ocupa, es «orionis» que significa «de Orión»), en lo que se denomina Nomenclatura Bayer, también he introducido tímidamente la Nomenclatura Flamsteed donde la estrella recibe un número acompañado del genitivo.

Mis publicaciones sobre estrellas están en armonía con el cielo, es decir, cuando hablo de una constelación, el lector encontrará en el cielo lo que le relato y si no lo encuentra, tendrá que aprender a imaginárselo como lo hicieron los antiguos al ver personas, animales y objetos reflejados en los asterismos.

No pierdas la oportunidad que te brindo con esta invitación a sentir la brisa nocturna, los sonidos de los cantos de buhos, lechuzas, murciélagos o autillos en la lejanía, los sonidos de las ramas de los árboles, el olor a retama o a petricor, mientras miras a través de tus ojos, con tus binoculares, un telescopio... miras, directamente al universo y no vas a encontrar esas maravillosas fotografías tratadas y obtenidas con grandes instrumentos, pero encontrarás algo auténtico, aprenderás a distinguir los colores de entre las estrellas, ¡Pruébalo esta noche!, primero trata de estar a oscuras al menos 20 minutos, luego, una vez que te ubiques, mira la estrella Betelgeuse, mírala durante todo el tiempo que puedas, descansa un poco la vista y luego, mira la estrella Bellatrix que tienes a la derecha ¿Qué has notado? ¿Qué has experimentado? No te olvides comentarlo y compartirlo con el resto de la comunidad universitaria dogomkiense.

              LAS ÚLTIMAS ORIÓNIDAS BAYERIANAS

De las estrellas con nomenclatura Bayer que quedan por describir de la constelación de Orión, que son las que se nombran por una letra (minúscula) del alfabeto griego acompañada del adjetivo (genitivo) «orionis» están:

  • Tau [τ] orionis
  • Úpsilon [υ] orionis
  • Omega [ω] orionis

El brillo de estas estrellas es escaso, sus magnitudes están comprendidas entre +3.59 y +4.57 que aunque pueden ser contempladas a simple vista, permanecerán invisibles ante el observador de ciudad, pueblo o lugar contaminado lumínicamente, por lo que en estos casos, se requiere prismáticos para poder localizarlas.

Tau [τ] orionis


    Tau orionis es una estrella de tercera magnitud (+3.59) que se encuentra sobre el segmento del asterismo del cazador, entre Mintaka y Rigel, a una corta distancia aparente de Rigel, de 1º aproximadamente.

      Aunque se desconoce en la tradición occidental el nombre de esta estrella, los astrónomos chinos históricos la conocen como 玉井 Yuh Tsing «el pozo de jade». Según Richard H. Allen, esta estrella formaba parte de una constelación árabe denominada Al Kursiyy al Jauzah que significa «escabel», una especie de reposapiés que se utiliza cuando uno está sentado, esta estrella formaba parte de esta constelación junto con Cursa (β eridani) ψ eridani (Al Kursiyy al Jauzah I) y λ eridani (Al Kursiyy al Jauzah II), sin embargo, un trabajo posterior de investigación uranográfica realizado en 1971 por Jack W. Roads sobre un catálogo formado por 537 estrellas visibles, desmintió esta noticia y Tau orionis nunca había formado parte de esa constelación. Oficialmente, carece de nombre, pero entre amigos, podríamos llamarla Yusing.

          Tau orionis se encuentra a 500 años-luz de distancia, se trata de una gigante azul de clase espectral B5 III con un radio de algo más de 5 veces el radio solar y una masa de más de 6 soles brillando casi mil veces más que el Sol.

Esta estrella es solitaria pero al observarla con telescopio, podemos llegar a encontrar estrellas débiles muy próximas, que no forman parte de ningún sistema físico estelar con ella, simplemente están ahí por efecto de perspectiva y se consideran «visuales». Tau Orionis tiene tres compañeros visuales: magnitud +11,0 componente B con una separación angular de 33,30 ″ a lo largo de un ángulo de posición de 251 °; componente C de magnitud +10,9 que se encuentra a unos 3,80″ del componente B; y una componente D de magnitud +10,9 componente  a 36″ de τ Orionis a lo largo de un ángulo de posición de 51 °.


Úpsilon [υ] orionis

Úpsilon orionis se encuentra prácticamente a la misma altura que Tau orionis, a su izquierda. Forma un triángulo isósceles de una escasa altura de 1º de arco respecto a Saiph y Rigel, bajo la Espada de Orión (Iota orionis).

Thabit o Tabit es el nombre que recibe la más brillante de las pioriónidas: π₃ orionis de magnitud +3.15, nombre, que tradicionalmente, es compartido con el nombre de esta estrella, así que tenemos dos Thabit en Orión, esta estrella de magnitud +4.62 es muy débil respecto a la otra Thabit y es que aquí ha sucedido un pequeño desliz por parte de los nomenclatores, en realidad la pioriónida debería llamarse Al Taj como las demás, pero le pusieron este nombre, duplicándolo, así que, no nos queda más remedio que aceptarlo, o como en mi caso, no otorgarle nombre alguno a esta estrella, dándole preferencia a la más brillante.

Por cierto, Thabit se escribe en árabe clásico así: ﺛﺎﺑﺖ . Su significado es «el que aguanta, el que soporta, el resistente» en referencia a una de las mayores virtudes del gigante cazador.

Hay indicios de que esta estrella sea una variable tipo Beta Cephei, sufre pulsos a razón de dos diarios, es una variable de tipo lento y se ha investigándo a través del satélite-observatorio HIPPARCOS en la década de los noventa del siglo pasado. 

υ orionis es una estrella de la secuencia principal y es de color blanco-azulada, se encuentra a una gran distancia, más de 3.000 años-luz. Esta lejanía ha dificultado su clasificación espectral, a veces se ha creía que era B0 o O9, pero en la última revisión realizada en 2016, se considera que es de la clase espectral B0 V, forma parte de la asociación estelar Orión OB1c correspondiente a la mayor parte de las estrellas de la Espada de Orión.

Un estudio realizado sobre esta estrella en 1979 la definía como subgigante de secuencia, e incluso establecía una distancia menor a la considerada, de 1600 años-luz y no 3.000 como se estima actualmente, por lo que los datos fotométricos no pueden ser tomados con una total fiabilidad, en consecuencia, de esos estudios se dedujo que υ orionis tiene un radio de 7,5 veces el radio solar con una luminosidad de 44.000 soles, es una estrella extremadamente caliente, con más de 30.000 ºK y tiene la masa de 16 soles, es candidata a terminar sus eones estallando como supernova y si la vemos con tan poco brillo en el cielo es que la lejanía es bien grande, de hecho está en otro sub-brazo de la galaxia, próximo al nuestro, que es el Brazo de Orión, el Sol se encuentra entre este sub-brazo y el denominado como Brazo Local, que forma parte del gran brazo de Sagitario aunque muchos astrofísicos consideran que tanto el Brazo Local como el Brazo de Orión son uno mismo, cuando he tratado de investigar este asunto, he encontrado que las asociaciones estelares oriónidas no están relacionadas con nuestro Sol y que nuestra estrella y en consecuencia, todo el Sistema Solar, donde existimos, tiene tendencia a seguir las corrientes estelares que lo aproximan hacia el centro de la galaxia a través del Brazo de Sagitario, alejándose del Brazo de Orión que está en un lugar opuesto. Si te fijas un poco, Orión está al otro lado del cielo donde se encuentra Sagitario, si Sagitario es la dirección del centro de la galaxia, Orión, es la dirección opuesta, hacia las afueras de la galaxia y nuestro Sol, actualmente se mueve en sentido circungaláctico con oscilaciones orbitales de más de un millar de años-luz, por lo que está ascendiendo a una cresta que está en la dirección de la constelación de Hércules para luego descender otro tanto en dirección a la constelación del Águila o Delfín, por lo que no está relacionado con las asociaciones estelares oriónidas, en consecuencia, no formamos parte de ese sub-brazo.


Omega [ω] orionis

ω orionis se encuentra en el centro de la figura del torso del cazador, tomando la mitad de la línea imaginaria que unen a las brillantes Betelgeuse y Bellatrix, mirando hacia Meissa y las Heikas, trazamos una línea perpendicular hacia abajo y veremos esta estrella de magnitud +4.57. Por otro lado, si tomamos el torso de Orión en su globalidad, buscamos su centro geométrico y alzamos un poco hacia arriba, encontraremos este débil estrellita que destaca algo más en esa zona. Se encuentra distante, aproximadamente a 1.400 años-luz del Sistema Solar. Está rodeada por una nube de polvo, formando una modesta nebulosa de reflexión de un año-luz de ancho.

Omega orionis es una estrella de secuencia principal con tipo espectral B3 Ve y una temperatura efectiva de 19.000 K. Ello Incluye una gran cantidad de radiación ultravioleta, brilla con una luminosidad 6.031 veces mayor que la del Sol y tiene un radio 6 veces mayor que el radio solar, siendo su masa la de 7 soles y su evolución no la llevará a estallar como supernova.

Es una estrella joven, pues se estima que tiene una edad ligeramente inferior a los 43 millones de años, al ser una estrella de tipo Be, fue la primera a la que se le midió su campo magnético y resultó ser de un millar de veces el campo magnético terrestre, su comportamiento es de estrella variable, lo que sucede es que apenas es perceptible, pues su rango de magnitudes no es superior a 0,2 magnitudes visuales. Entre 1 y 2 días y medio, sufre dos pulsaciones energéticas que hacen que varíe su luminosidad y magnitud.