Al-Mutakabbir (en árabe: ٱلْمُتَكَبِّرُ) significa el Supremo. Él está muy por encima de toda la creación, Aquel que está libre de los atributos de las criaturas y de cualquier semejanza con ellas. Posee derechos, privilegios y cualidades que otros no tienen. Es inmenso y manifiesta esta grandeza en todas las cosas y de muchas maneras.
Aquel que repita este nombre antes de realizar el acto sexual con su pareja, Allah le dará sus Bendiciones para que tenga un niño saludable.
En el sufismo, la mística es utilizada como instrumento para la unión con Allah en Su Gloria.
Tras el fallecimiento del Profeta, algunos de sus seguidores decidieron continuar su camino a través de un retiro al igual que hacen los eremitas y ascetas cristianos que vivían en el desierto en aquellos tiempos (s. VIII).
Una perspectiva muy apreciada para ser tomada en cuenta a la hora de sentir la Salvación, es a través de la renuncia de los placeres mundanos y terrenales para centrar el pensamiento en Allah, mientras que otros seguidores acentuaron su carácter religioso y respeto a las normas del credo musulmán en su marco familiar y social.
En ambos casos, la conducta del alma era primordial frente a otros aspectos dogmáticos recogidos en los hadices y en el Corán.
Destacaron en el primer siglo del Islam (s. IX) dos grandes religiosos: Hasan Al-Basri y Al-Muhasibi.
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| Hasan Al-Basri |
Los sufíes son así llamados debido a que usan vestimentas de lana (Suf en árabe significa lana), adoptaron voto de pobreza y vivían en penitencia, nada mundano les interesaba y solo estaban interesados en su experiencia espiritual, surgiendo este grupo en el siglo II del Islam (s. X).
Buscaban a través de la música y recitando poesía, así como la repetición de fórmulas como la fatiha (No hay más Dios que Allah) y se trataba de un movimiento asceta y monacal.
Algunos teólogos de la época consideraban que se trataba de una doctrina menos elevada pero finalmente simpatizaron con ella y la aprobaron como una rama del Islam.
La búsqueda de un estado de éxtasis fue un objetivo continuado de los seguidores del Sufismo, surgieron nuevas técnicas hacia el siglo III de la Hégira.
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| El Tawhid es la unión absoluta con Alláh |
El místico tiene como fin encontrar la fuerza que lo empuja hacia Allah y de esa manera, unirse plenamente e íntegramente en Él, es el Tawhid.
La primera ortodoxia sufí contaba con figuras como Ibn Qutayba, Ash'ari y Al-Wisiti.
La irrupción de Al-Hallay supuso la necesidad de regular ciertas prácticas del misticismo sufí y comenzaron a aparecer escritos sobre enseñanzas al fin de guiar a los fieles, finalmente los maestros sufistas adoptaron novicios para enseñarles en primera persona, técnicas para entrar en trance místico, siendo la danza giróvaga (Sâma), uno de los métodos más popularizados y conocidos hoy en día, y convertido en arte y espectáculo, permite considerarlo como un medio de vida para los derviches haciendo conocer al profano su identidad religiosa y cultural.
«Él es Al-lah, no hay otra divinidad salvo Él, el Soberano Supremo, el Santísimo, el Salvador, el Dispensador de seguridad, el Custodio, el Poderoso, el Dominante, el Majestuoso (Al-Mutakabbir)...» Aplicación Práctica para el Creyente Recordar este atributo tiene un profundo impacto espiritual y psicológico: • Fomenta la humildad: Al reconocer que solo Allah es verdaderamente grande, el creyente erradica la arrogancia y el orgullo de su propio corazón. • Alivia la ansiedad: Ayuda a entender que los problemas y temores humanos son insignificantes frente al poder majestuoso de Allah, permitiendo delegar el control a Su sabiduría (tawakkul). • Fortalece ante la opresión: Da confianza frente a tiranos o personas arrogantes, recordando que la verdadera supremacía pertenece únicamente a la divinidad. Cuando tomo el nombre de Al-Mutakkabbir, estoy pidiendo a Allah por el pueblo palestino, para que sean fuertes frente a la opresión, alivie su ansiedad y que su humildad los salve. Las traducciones comunes de Al-Mutakabbir incluyen "El Supremo", "El Orgulloso", "El Dominante" y "El Grande". Todas estas son interpretaciones válidas y aceptables del nombre. Este nombre muestra que existe una gran distinción entre Allah سُبْحَٰنَهُۥ وَتَعَٰلَىٰ y toda Su creación. Todo palidece en comparación. Por lo tanto, Él es el supremo, el orgulloso, el dominante. Él es el rey de reyes, y nosotros somos Sus siervos indignos de consideración en relación con Él. La idea detrás del nombre de Al-Mutakabbir, que significa "El Orgulloso", es que solo Allah posee grandeza; nadie puede competir con Él. Abu Sa'id Khudri y Abu Huraira relataron que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: Allah, el Exaltado y Glorioso, dijo: La gloria es Su vestidura inferior y la majestad es Su manto y (Allah dice:) Quien compita conmigo respecto a ellas, lo atormentaré. «Pero Moisés dijo: En verdad, me he refugiado en mi Señor y en vuestro Señor de todo arrogante que no cree en el Día del Juicio» (Corán 40:27). «Así sella Alá todo corazón [que pertenece a] un tirano arrogante (mutakabbirin jabbaar)» ( Corán 40:35 ) "Si Alá os ayuda, nadie puede venceros; pero si os abandona, ¿quién podrá ayudaros después de Él? Y en Alá confíen los creyentes."— ( Corán 3:160 ) Una lección que debemos aprender es que, a medida que adquirimos experiencia en un campo, es natural que ganemos confianza. Pero cuando empezamos a considerarnos expertos, nos volvemos vulnerables; de ahí el dicho: « Los nadadores fuertes son los que se ahogan». Son los nadadores fuertes quienes asumen más riesgos y, como resultado, sufren accidentes fatales. Para ellos es demasiado tarde y su destino está sellado. De manera similar, lo mejor para el creyente es centrarse en encontrar la verdad, evitando la arrogancia de creer que ya lo saben todo. La condición humana es el deseo de saber, expandirse y tener poder. Es difícil renunciar a todo, lo cual, si se pudiera, sería mejor. Pero ese es el camino menos transitado. Es difícil e incómodo asumir que uno no sabe o admitir que no está seguro. Resulta reconfortante creer que se sabe algo. Pero bajo esta apariencia, uno se priva de ir más allá. Lo complicado de tener un juicio deficiente es que uno no se da cuenta cuando lo tiene. Es mucho mejor encontrar evidencia en la realidad que respalde la propia opinión, e incluso entonces, no sacar conclusiones. En el momento en que uno siente que sabe algo, se permite dejar de buscar. Seguramente todos hemos tenido una experiencia similar al estudiar para un examen. Quizás revisaste un problema de la tarea, viste la respuesta y pensaste: "Sí, tiene sentido" o "Es fácil", y seguiste adelante. Pero cuando apareció una pregunta similar en el examen, nos quedamos en blanco y no pudimos responderla. En realidad, nos engañamos a nosotros mismos creyendo que sabíamos, sin obtener pruebas que lo demostraran. Hubiera sido más sensato practicar, dejar pasar un tiempo y volver a intentarlo. De esta manera, no nos engañaríamos pensando que sabíamos algo cuando en realidad no era así. Para intentar definirse como alguien grandioso y sentirse orgulloso de sus logros sin arrogancia, podemos simplificarlo a la filosofía básica de dar lo mejor de uno mismo. Sé claro y consciente al comprender qué es importante para ti, y luego esfuérzate al máximo por estar a la altura de ese ideal. Si pudieras irte a dormir cada día sabiendo que has dado lo mejor de ti, ¿cómo no decir que has tenido éxito en lo que te propusiste? Como resultado de hacerlo durante un período prolongado, seguramente recibirás el reconocimiento de tus seres queridos, y tal vez también se refleje en los demás. Pero eso será una consecuencia natural, no el objetivo final. Es más importante preguntarse cómo merecer la grandeza que desearla Desde otra perspectiva, Al-Mutakabbir es también aquel en quien podemos apoyarnos cuando nos enfrentamos a un obstáculo que parece insuperable. Es un nombre que debería inspirar esperanza y optimismo. |








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