AUTOR DEL BLOG DE LA UNIVERSIDAD DE DOGOMKA

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El cielo me ha fascinado desde que tuve uso de razón. A los 13 años de edad realicé un trabajo sobre el Sistema Solar en la escuela y gané un premio, mi tía Paqui me obsequió con mi primer libro de astronomía, escrito por José Comás Solá, estudiando este libro, nació mi vocación por la astronomía. Cada noche salía al campo para identificar y conocer las estrellas, solía llevar conmigo unos binoculares y pasaba largas horas viendo el firmamento. Mi madre me regaló mi primer telescopio. Me formé como matemático y estudié complementos de astronomía posicional y astrofísica teórica, colaboré escribiendo artículos tanto en inglés como en español para tres revistas: «Sky and Telescope» (EE.UU.); «The Astronomer» (R.U.) y «Tribuna de Astronomía» (España) entre 1982 y 1988. Actualmente tengo 62 años y he realizado un posgrado sobre Historia de la Ciencia, su filosofía y lógica en la UNED y estoy prejubilado.

domingo, 27 de septiembre de 2026

1 ALLAH, HUWA ALLAHU L-LADI LA ILAHA HUWA. ÉL ES DIOS POR LO QUE NO HAY DIOS SINO ÉL

 

En el Islam , Dios, del árabe : ٱللَّٰه , Allāh  es visto como el Creador y Sustentador del universo cuya existencia no tiene principio ni fin. Dios es concebido como el perfecto, singular, omnipotente y omnisciente, completamente infinito en todos sus atributos.

El Islam enfatiza además que Dios es el Más Misericordioso y el que más perdona. 

En el Islam, Dios nunca es representado en ninguna imagen. El Corán prohíbe específicamente atribuir socios para compartir su soberanía singular, ya que se le considera el ser absoluto sin un segundo ser, indivisible e incomparable, que no se asemeja a nada, y nada es comparable a Él. Por lo tanto, Dios es absolutamente trascendente, único y completamente distinto de todo lo que existe en el mundo, estando más allá de toda forma de pensamiento y expresión humana.

En el capítulo 112 del Corán, Sura Al Hikhlas aparece la declaración sobre Dios:

1 Di: Él es Alá, [el Único],

2 Alá, el Refugio Eterno.

3 No engendra ni es engendrado,

4 ni hay nada comparable a Él.


COMENTARIO:

1. Di: Él, Allah, es al-Ahad. El Único de la Unidad Absoluta, es decir, único e indivisible con unidad absoluta y permanente y distinto de todo lo demás, que es único en Su esencia, atributos, nombres y actos, El que no tiene segundo, ni asociado, ni padres, ni descendencia, ni iguales, libre del concepto de multiplicidad o divisibilidad y lejos de la conceptualización y la limitación, y no hay nada semejante a Él en ningún aspecto.

2. Allah es al-Samad : La Fuente Última de toda existencia, la Causa incausada que creó todas las cosas de la nada, quien es eterno, absoluto, inmutable, perfecto, completo, esencial, independiente y autosuficiente; quien no necesita comer ni beber, dormir ni descansar; quien no necesita nada mientras que toda la creación lo necesita absolutamente; el Único eterna y constantemente requerido y buscado, del cual depende toda la existencia y a quien todos los asuntos finalmente regresarán.

3. Él no engendra, ni es engendrado (Él es no nacido e increado, no tiene padres, ni esposa ni descendencia).

4. Y no hay nadie comparable (igual, equivalente o similar) a Él.


Antiguamente, en la Kaaba de la Meca, en tiempos de Mahoma (Muhammad) se realizaban los cultos de los diversos dioses adorados en la arabia preislámica, dioses pertenecientes a cada una de las tribus árabes.

Mahoma pertenecía a la tribu de los Quraysh, guardianes de los lugares santos de La Meca y le surgieron dudas sobre el politeísmo, sintiendo simpatía por los hanifíes, ermitaños monoteístas que sin ser cristianos ni judíos profesaban su fe en el monoteísmo, no asociándose a ningún ídolo ni imagen.

La importancia de Allah y de la creencia en Él se pone de manifiesto en el siguiente hadith:

Itban ibn Malik  عتبان بن مالك fue uno de los compañeros de Mahoma, perdió la visión de un ojo en una incursión realizada junto al profeta y cuenta lo siguiente:

Yo solía unirme a la oración en comunidad junto con mi pueblo, los Bani Salim, pero nos separaba un valle que durante las lluvias se inundaba y me resultaba dificultoso cruzarlo para acudir a la mezquita. Así, acudí al Santo Profeta y le dije: «Mis ojos no ven bien y es dificultoso para mí cruzar el valle que me separa de mi gente cuando éste se inunda por las lluvias. Desearía que vinieras a mi casa a pronunciar allí tus plegarias, para que yo pueda señalar ese rincón como mi lugar de oración». 

Él dijo: «Así lo haré»

Al día siguiene cuando el sol ya estaba alto, el Santo Profeta vino a mi casa con Abu Bakr y pidió permiso para entrar y yo le dí permiso y él dijo: ¿Dónde deseas que diga mi oración? 

Yo le señalé el lugar, Él se puso en pie para la oración y proclamó el Takbir, y nosotros nos colocamos detrás de él. Dirigió la oración durante dos raka'as y nosotros oramos con él. 

Cuando terminó, le retuve ofreciéndole unas tortas que habían sido preparadas para él.

Cuando los vecinos supieron que el Santo Profeta estaba en mi casa, acudieron y se congreraron allí en gran número, uno dijo: «¿Qué le ha sucedido a Malik?»;  otro dijo «Es un hipócrita, no ama ni a Allah ni a su mensajero». 

Al oir esto el Santo Profeta dijo: «No hablési así ¿Acaso ignoráis que él dice nada hay digno de adoración salvo Allah buscando sólo hacer la voluntad de Allah?»

El hombre dijo: Allah y su mensajero son más sabios, pero en cuanto a nosotros, vemos que su amistad y su conversación las reserva a los hipócritas. 

El Santo Profeta dijo: «Allah salva del fuego aquel que dice nada hay digno de adoración salvo Alah y que con ello solo busca complacer a Allah».





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