AUTOR DEL BLOG DE LA UNIVERSIDAD DE DOGOMKA

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El cielo me ha fascinado desde que tuve uso de razón. A los 13 años de edad realicé un trabajo sobre el Sistema Solar en la escuela y gané un premio, mi tía Paqui me obsequió con mi primer libro de astronomía, escrito por José Comás Solá, estudiando este libro, nació mi vocación por la astronomía. Cada noche salía al campo para identificar y conocer las estrellas, solía llevar conmigo unos binoculares y pasaba largas horas viendo el firmamento. Mi madre me regaló mi primer telescopio. Me formé como matemático y estudié complementos de astronomía posicional y astrofísica teórica, colaboré escribiendo artículos tanto en inglés como en español para tres revistas: «Sky and Telescope» (EE.UU.); «The Astronomer» (R.U.) y «Tribuna de Astronomía» (España) entre 1982 y 1988. Actualmente tengo 62 años y he realizado un posgrado sobre Historia de la Ciencia, su filosofía y lógica en la UNED y estoy prejubilado.

martes, 20 de enero de 2026

[3] LA CONSTELACIÓN DE GEMINI como nunca la has visto: POLLUX


Significado mitológico

Pólux, conocido también por su nombre griego Polideuces, es una de las figuras más luminosas de la mitología griega y, junto a su hermano gemelo Cástor, forma el célebre par de los Dióscuros. 

A diferencia de Cástor, Pólux posee naturaleza divina: es hijo de Zeus, quien se unió a Leda bajo la forma de un cisne, y por ello está dotado de inmortalidad. 

Esta condición no lo separa de su hermano, sino que, paradójicamente, refuerza el núcleo simbólico del mito, pues en Pólux la divinidad se define no por el poder o la distancia, sino por la capacidad de renuncia y de amor fraternal. Desde su nacimiento, Pólux aparece estrechamente vinculado a Cástor, con quien comparte crianza, aventuras y reputación heroica. 

Mientras Cástor destaca por su destreza como domador de caballos y auriga, Pólux es célebre por su fuerza física y, sobre todo, por su habilidad extraordinaria en la lucha. En los certámenes atléticos y en los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, Pólux encarna el ideal del guerrero invencible, protegido por su ascendencia divina. 

Sin embargo, esta superioridad no lo convierte en una figura arrogante o distante, sino en un héroe que actúa siempre en función del vínculo con su hermano. 

Pólux participa, junto a Cástor, en numerosas empresas míticas, entre ellas la expedición de los Argonautas. En estos relatos, los Dióscuros aparecen como protectores de los navegantes y garantes del orden en situaciones de peligro. 

La tradición marinera les atribuye la capacidad de calmar las tempestades, y su manifestación en forma de luces sobre los mástiles de las naves (fuegos de San Telmo) refuerza el carácter benéfico y salvador de Pólux. En este contexto, su divinidad no es abstracta ni trascendente, sino cercana y operativa, orientada al auxilio de los hombres.

El momento decisivo del mito de Pólux llega con la muerte de Cástor. Frente a la posibilidad de disfrutar de una inmortalidad plena en el Olimpo, Pólux experimenta su condición divina como una carga insoportable si implica la separación definitiva de su hermano. 

Su súplica a Zeus para compartir la inmortalidad con Cástor constituye uno de los gestos más conmovedores de la mitología griega. Zeus accede, estableciendo una forma de existencia compartida en la que ambos alternan entre el mundo de los dioses y el de los muertos, o bien fijándolos juntos en el firmamento como la constelación de Géminis y cada uno de ellos, como dos brillantes estrellas que portan su nombre.

Este acto redefine el sentido de la inmortalidad. En Pólux, la eternidad deja de ser un privilegio individual para convertirse en una realidad relacional. Su figura encarna una divinidad ética, en la que el amor fraterno vale más que la perfección ontológica. Si Cástor representa la nobleza de lo humano ante la muerte, Pólux representa la grandeza de lo divino cuando es capaz de sacrificarse y compartir su condición con el otro.

Así, Pólux no es solo el gemelo inmortal de los Dióscuros, sino la expresión de una idea central de la mitología griega: que incluso los dioses alcanzan su forma más alta cuando reconocen el valor supremo del vínculo, la lealtad y la comunión. Su luz en el cielo, inseparable de la de Cástor, no celebra la victoria sobre la muerte, sino la fidelidad que la trasciende.


Astrometría de la estrella Póllux


Pólux, designada astronómicamente como Beta Geminorum, es la estrella más brillante de la constelación de Géminis, a pesar de portar la letra beta en la nomenclatura de Bayer, una circunstancia histórica que refleja su brillo aparente superior al de Cástor, Alfa Geminorum. 

Se localiza en el hemisferio celeste norte, con coordenadas ecuatoriales aproximadas de ascensión recta 07h 46m 56.55s y declinación +27° 57' 39.6" (J 2026.0) lo que la convierte en una estrella fácilmente observable desde latitudes medias del hemisferio norte durante los meses invernales y primaverales. En el hemisferio austral durante el verano y otoño. 

Su magnitud aparente visual es cercana a +1,14, situándola entre las estrellas más brillantes del cielo nocturno, otorgándole un papel dominante en la figura geométrica de Géminis, donde representa tradicionalmente la cabeza del gemelo inmortal.

Distancia: Pólux se encuentra relativamente cerca del Sistema Solar, a unos 34 años-luz, según las mediciones de paralaje obtenidas por misiones astrométricas como Hipparcos y Gaia. Su paralaje anual, del orden de los 96 milisegundos de arco, permite una determinación bastante precisa de su posición espacial y de su movimiento propio. 

Este movimiento propio es notable, reflejando una velocidad transversal apreciable respecto al Sol, aunque sin formar parte de ningún grupo estelar móvil especialmente destacado. 

Las dos componentes del movimiento propio de Pólux medidas con precisión son:

  • Componente en ascensión recta (μ_RA): −626,55 mas/año
  • Componente en declinación (μ_Dec): −45,80 mas/año

La magnitud total del movimiento propio (μ) se obtiene como la norma (módulo vectorial) de estas dos componentes:

√ [(−626,55)²   +  (−45,80)²]   ≈ 628,2 mas/a

Esto equivale a 0,628" por año de movimiento angular sobre el cielo.

En términos de magnitud absoluta, Pólux presenta un valor aproximado de 0,4, lo que confirma que su gran brillo aparente no se debe únicamente a su proximidad, sino también a su elevada luminosidad intrínseca.

Astrométricamente, Pólux es una estrella aislada, sin compañera estelar visible, aunque se sabe que alberga al menos un planeta extrasolar confirmado. Su estabilidad posicional y su brillo constante la han convertido históricamente en una estrella de referencia tanto para la navegación como para la cartografía celeste, y su posición ha sido utilizada para definir con precisión el contorno tradicional de la constelación de Géminis a lo largo de los siglos.


 Astrofísica de la estrella Póllux

Comparación del tamaño de Pollux respecto al Sol (dcha)

Desde el punto de vista astrofísico, Pólux es una estrella gigante naranja de tipo espectral K0 III, lo que indica que ha agotado el hidrógeno en su núcleo y ha abandonado la secuencia principal para evolucionar hacia fases más avanzadas de su vida estelar. 

Su color anaranjado característico es consecuencia directa de una temperatura superficial relativamente moderada, situada en torno a los 4.800–4.900 kelvin, inferior a la del Sol pero típica de las gigantes de tipo K. Esta temperatura, combinada con un radio considerablemente mayor que el solar de 8 a 9 veces el del Sol, explica su elevada luminosidad que supera en unas 40 veces la del Sol, producto principalmente de su gran superficie emisora más que de una temperatura extrema.

Su masa se estima en alrededor de 1,8–2 masas solares, lo que sugiere que, en su juventud, fue una estrella blanca o blanco-amarillenta de tipo A o F.  El estudio de sus oscilaciones estelares ha permitido refinar estos valores y confirmar su estado evolutivo avanzado, probablemente en una fase de fusión de hidrógeno en una capa alrededor de un núcleo de helio inerte.

Uno de los aspectos más interesantes de Pólux es su campo magnético débil pero detectable, un rasgo relativamente poco común en estrellas gigantes, que ha sido estudiado para comprender mejor la evolución del magnetismo estelar tras la secuencia principal. 

Asimismo, se ha confirmado la presencia de un planeta gigante gaseoso, Pólux b, con una masa mínima varias veces superior a la de Júpiter y una órbita relativamente cercana, lo que convierte a esta estrella en un laboratorio natural para el estudio de la interacción entre estrellas evolucionadas y planetas masivos.

Astrofísicamente, Pólux representa un ejemplo paradigmático del destino futuro de estrellas de masa intermedia, incluido en cierta medida el propio Sol dentro de varios miles de millones de años. Su estructura interna, su expansión y su estabilidad actual ilustran con claridad los procesos que gobiernan la transición de una estrella desde la secuencia principal hacia las fases de gigante roja, aportando información crucial sobre la evolución estelar y la dinámica de sistemas planetarios en entornos post-secuencia principal.

El típico cielo de invierno para los observadores del norte y mirando hacia el horizonte sur.