AUTOR DEL BLOG DE LA UNIVERSIDAD DE DOGOMKA

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El cielo me ha fascinado desde que tuve uso de razón. A los 13 años de edad realicé un trabajo sobre el Sistema Solar en la escuela y gané un premio, mi tía Paqui me obsequió con mi primer libro de astronomía, escrito por José Comás Solá, estudiando este libro, nació mi vocación por la astronomía. Cada noche salía al campo para identificar y conocer las estrellas, solía llevar conmigo unos binoculares y pasaba largas horas viendo el firmamento. Mi madre me regaló mi primer telescopio. Me formé como matemático y estudié complementos de astronomía posicional y astrofísica teórica, colaboré escribiendo artículos tanto en inglés como en español para tres revistas: «Sky and Telescope» (EE.UU.); «The Astronomer» (R.U.) y «Tribuna de Astronomía» (España) entre 1982 y 1988. Actualmente tengo 62 años y he realizado un posgrado sobre Historia de la Ciencia, su filosofía y lógica en la UNED y estoy prejubilado.

domingo, 7 de abril de 2024

EMPRENDIENDO EL VIAJE DEFINITIVO: EL SALTO AL ABISMO DE CARLOS CASTANEDA (EL LADO ACTIVO DEL INFINITO)

 




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EMPRENDIENDO EL VIAJE DEFINITIVO

EL SALTO AL ABISMO

Un relato incluído en el undécimo libro de Castaneda

«EL LADO ACTIVO DEL INFINITO»

Texto, comentario e interpretación


El texto original en inglés «The active side of infinity» fue publicado simultáneamente en los Estados Unidos y Canadá en 1999, en esta versión de bolsillo, del año 2000, un crítico literario de NEW YORK TIMES comentó que «Somos increíblemente afortunados de contar con la obra de Carlos Castaneda y con ello, no exageramos con el significado que todo lo que nos ha dejado». El texto que inserto a continuación ha sido traducido por mí a partir de este libro.

    EL SALTO AL ABISMO

Un solo sendero subía a la plana meseta. Después de llegar, me di cuenta de que no era tan extensa como parecía al contemplarla a la distancia. La vegetación de la meseta no difería de la vegetación de abajo; arbustos verduscos y de tallo leñoso que tenían la apariencia ambigua de árboles. A primera vista no vi el abismo. Sólo al conducirme allí don Juan, tuve conciencia de que la meseta terminaba en precipicio; en verdad, no era meseta, sino la cima plana de una montaña. Era redonda y las laderas al este y al sur estaban desgastadas; sin embargo, los lados que daban al oeste y al norte parecían haber sido partidos por un cuchillo. Desde el borde del precipicio podía ver el fondo del abismo, quizás a una distancia de unos doscientos metros. Estaba cubierto de las mismas plantas leñosas que crecían por todas partes.

    Antes de llegar allí, don Juan me había dicho que su tiempo sobre la tierra había llegado a su fin. Partía en su viaje definitivo. Sus pronunciamientos fueron devastadores para mí. Perdí el dominio sobre mí mismo, y entré en un estado de éxtasis fragmentado, quizá semejante a lo que experimenta la gente que sufre una crisis mental. Pero quedaba de mí un fragmento central cohesivo: el yo de mi niñez. Lo demás era vaguedad, incertidumbre. Había estado fragmentado por tanto tiempo que el regresar a ese estado fragmentado era la única salida de mi devastación.

Don Juan, su cohorte don Genaro, dos de sus aprendices, Pablito y Néstor, y yo, habíamos ascendido a esa montaña. Pablito, Néstor y yo estábamos allí para hacernos cargo de nuestra última tarea como aprendices: saltar al abismo, un asunto muy misterioso que don Juan me había explicado en varios niveles de conciencia pero que sigue siendo un enigma para mí hasta hoy día.

Don Genaro interrumpió, diciendo que otros guerreros-viajeros anteriores a nosotros también habían estado sobre esta misma meseta antes de emprender su viaje a lo desconocido. Don Juan me miró y en voz baja dijo que pronto entraría yo en el infinito con la fuerza de mi poder personal, y que don Genaro y él estaban allí sólo para despedirse de mí. Don Genaro de nuevo interrumpió y dijo que yo también estaba allí para despedirme de ellos.

-Una vez que entres en el infinito -dijo don Juan-, no puedes depender de nosotros para regresar. Se necesita tu decisión. Sólo tú puedes decidir si regresas o no. Debo también advertirte que pocos guerreros-viajeros sobreviven este tipo de encuentro con el infinito. El infinito es seductor hasta no más. Un guerrero-viajero descubre que el regresar a un mundo de desorden, compulsión, ruido y dolor es algo muy desagradable. Tienes que saber que tu decisión de quedarte o regresar no es cuestión de selección racional, sino cuestión de intentarlo. Si eliges no regresar -continuó-, desaparecerás como si la tierra te hubiera tragado. Pero si eliges regresar,tienes que amarrarte el cinturón y esperar como un verdadero guerrero-viajero hasta que termines tu tarea, fuese la que fuese, que concluya en éxito o en fracaso.

Un cambio muy sutil empezó a llevarse a cabo en mi conciencia. Empecé a recordar caras de personas, pero no estaba seguro de haberlas conocido jamás; un sentimiento extraño de angustia y afecto me empezó a afectar. La voz de don Juan ya no se oía. Extrañaba a personas que sinceramente dudaba haber conocido. De pronto, vino sobre mí un cariño insoportable por esas personas, quienes fueran. Mis sentimientos hacia ellos iban más allá de las palabras, y a la vez no podía decir quiénes eran. Solamente sentía su presencia, como si lo hubiera vivido anteriormente, o como si tuviera sentimientos para personas que conocí a través de mis sueños. Presentí que sus formas exteriores cambiaban: empezaron siendo altas y terminaron bajitas. Lo que quedaba intacto era su esencia, la cosa misma que me producía este sentimiento insoportable por ellos.

Don Juan vino a mi lado y me dijo: «El acuerdo era que te quedaras en la conciencia del mundo cotidiano». -Su voz era brusca y autoritaria-. «Hoy vas a cumplir con una tarea concreta -siguió-, el último eslabón de una larga cadena; y lo tienes que hacer en tu máximo estado de razón», fue la primera vez en que oí a don Juan dirigirse a mí en ese tono, era un hombre del todo distinto y a la vez, lo conocía bien, lo obedecí y regresé a la conciencia del mundo cotidiano. No sabía, sin embargo, que lo estaba haciendo. A mí me pareció, ese día, que me había sometido a don Juan por temor y respeto.

En seguida, don Juan se dirigió a mí en el tono al que estaba acostumbrado: «El sostén del guerrero-viajero es la humildad y la eficacia, el actuar sin expectativas y el resistir cualquier cosa que le surja en el camino». En aquel momento me sobrevino otro cambio en mi nivel de conciencia. La mente se me enfocó en un pensamiento o en un sentimiento de angustia. Supe entonces que había hecho un pacto con unas personas para morir con ellas, y no podía recordar quiénes eran. Sentí, sin duda alguna, que estaba mal que muriera solo. Mi angustia se volvió insoportable.

Don Juan volvió a hablarme: «Estamos solos. Ésa es nuestra condición, pero el morir solo no es morir en un estado de soledad». Empecé a respirar profundamente, sorbiendo aire para borrar la tensión. Al respirar, se me aclaró la mente. «La gran cuestión con nosotros los machos es nuestra fragilidad -siguió-. Cuando empieza a acrecentarse nuestra conciencia, crece como una columna, justo en el punto medio de nuestro ser luminoso, desde abajo hacia arriba. Esa columna tiene que llegar a bastante altura antes de poder uno contar con ella. En este momento preciso de tu vida, como chamán, fácilmente puedes perder dominio sobre tu nueva conciencia. Cuando haces eso, se te olvida todo lo que has hecho y visto en el camino del guerrero-viajero, porque tu conciencia regresa a la conciencia de tu vida cotidiana. Te he explicado que la faena de todo chamán es reclamar para él todo lo que ha hecho y lo que ha visto en el camino del guerrero-viajero cuando entraba en otros niveles nuevos de conciencia. El problema con cada chamán es que se olvida fácilmente, porque su conciencia pierde el nuevo nivel y se cae al suelo en un abrir y cerrar de ojos».

«Comprendo exactamente lo que me está diciendo, don Juan -le dije-. Quizás sea ésta la primera vez que he llegado a la plena realización de por qué me olvido de todo y recuerdo todo después. Siempre creía que mis cambios eran debidos a una condición personal. Ahora sé por qué suceden esos cambios, pero no puedo expresar en palabras lo que sé». 

«No te preocupes por las palabras -dijo don Juan-. Tendrás, al momento debido, todas las palabras que quieras. Hoy tienes que actuar desde tu silencio interior, desde lo que sabes sin saberlo. Sabes a la perfección lo que tienes que hacer, pero este conocimiento todavía no lo tienes completamente formulado en tus pensamientos».

Al nivel de sensaciones o pensamientos concretos, sólo sentía la vaga sensación de que sabía algo que no formaba parte de la mente que tenía. Tuve, en seguida, el sentimiento más claro de haber dado un enorme paso hacia abajo; algo pareció caerse dentro de mí. Fue casi como una sacudida. Supe en ese instante que había entrado en otro nivel de conciencia.

Don Juan me dijo que era obligatorio que un guerrero-viajero se despidiera de todos los que dejaba atrás. Debe decir sus adioses en una voz fuerte y clara para dejar grabados su grito y sentimientos en esas montañas para siempre.

Permanecí en espera durante mucho tiempo, no por vergüenza, sino porque no sabía a quién agradecer. Había absorbido interiormente el concepto de la brujería de que el guerrero-viajero no le puede deber nada a nadie. Don Juan había metido en mí un axioma de chamán: Los guerreros-viajeros pagan elegante, generosamente y con una ligereza sin par, cualquier favor, cualquier servicio que se les ha rendido. Así se deshacen de la carga de llevar deudas. Les había pagado, o estaba en proceso de pagarles, a todos lo que me habían honrado con su atención o cuidado. Había recapitulado mi vida a tal extremo que no había dejado piedra sobre piedra. Creía en verdad en aquel tiempo que no le debía nada a nadie. Le comenté a don Juan mis creencias y mi vacilación. Dijo don Juan que indudablemente había recapitulado mi vida totalmente, pero añadió que estaba muy lejos de estar libre de toda deuda.

-¿Y qué de tus fantasmas -siguió-, los que ya no puedes tocar?

Sabía a lo que se refería. Durante mi recapitulación, le había contado cada incidente de mi vida. De los cientos de incidentes que le había relatado, había extraído tres como muestras de deudas que había contraído muy temprano, y había añadido a esos tres la deuda que tenía con la persona gracias a la cual había conocido a don Juan. Le había agradecido a mi amigo profusamente, y tuve la sensación de que algo había reconocido mi agradecimiento. Los otros tres sucesos habían quedado dentro del reino de los relatos, relatos de mi vida y de gente que me había otorgado un obsequio inconcebible, y a quienes nunca les había dado las gracias. Uno de esos relatos tenía que ver con un hombre que había conocido de niño: el señor Leandro Acosta, archienemigo de mi abuelo, su verdadera némesis. Mi abuelo lo había acusado repetidas veces de robar pollos de su granja. El hombre no era un vagabundo, sino simplemente alguien que no tenía empleo ni firme ni definido. Era un tipo inconformista, jugador, dominador de muchas artes, hábil curandero, según él, cazador y proveedor de especímenes de insectos y plantas para los hierberos y curanderos locales, y de cualquier ave o animal para los taxidermistas o tiendas especialistas en animales vivos. Según lo que decía la gente, hacía muchísimo dinero, pero no podía ni guardarlo ni invertirlo. Tanto sus detractores como sus amigos, creían que podía haber puesto el mejor negocio de esa región, haciendo lo que mejor hacía: buscar plantas y cazar animales, pero estaba maldito con una rara enfermedad del espíritu que lo hacía inquieto, incapaz de dedicarse a nada por largo tiempo. Un día, paseando cerca de la granja de mi abuelo, vi que alguien me vigilaba desde la espesura del matorral, era Don Acosta. Puesto en cuclillas para evitar ser visto, mis ojos agudos de niño de ocho años sí lo pudo ver. Se camuflajeaba manteniéndose completamente quieto, era un oteador, un acechador como pocos, es lógico que mi abuelo creyese que el causante de los robos. Y le acompañé cuando dispuso marcharse al interior del bosque, a partir de ahí, hicimos amistad y lo acompañaba a cazar, acudía a diario, desde la salida del sol a la puesta y mi abuelo no quería que ese hombre influyese sobre mí, estuvo dispuesto a echarle las autoridades, pero descubrí que el motivo primordial fue la envidia que mi abuelo le tenía y traté de limitar mis encuentros con él, pero era demasiada la atracción. Luego un día, el señor Acosta y tres de sus amigos me propusieron algo que él nunca había hecho: cazar un buitre, vivo y sin haberlo herido. Me explicó que los buitres de esa región, que eran enormes y llegaban a tener una envergadura de dos metros, tenían siete tipos diferentes de carne en el cuerpo y que cada uno de esos siete tipos tenía un propósito específico para la curación. Dijo que lo deseable era que el buitre no se hiriera. El buitre tenía que ser muerto por tranquilizante, pero no con violencia. Era fácil matarlos con escopeta, pero en ese caso la carne perdía su valor curativo. Así es que el arte era cazarlos vivos, algo que él nunca había hecho. Había llegado a una solución con mi ayuda y la ayuda de tres de sus amigos. Me aseguró que su conclusión era la más debida ya que estaba basada en cientos de ocasiones de haber observado el comportamiento de los buitres. «Necesitamos un burro muerto para llevar a cabo esta faena, algo que ya tenemos -me declaró alegremente». «Vamos a sacarle los intestinos y le metemos allí unos palos para mantener la redondez de la panza».

-¿Y cuál va a ser mi papel en todo esto, señor Acosta? -le pregunté.-«Tú te escondes dentro del burro» -me dijo inexpresivo- «...esperas a que el rey de los buitres rasgue con su enorme pico poderoso el ano del burro y meta la cabeza para empezar a comer. Entonces lo agarras del pescuezo con las dos manos y no lo dejas suelto por nada. Y así, fue como sucedió tras largos preparativos, que llegó esa hora fatídica en la que me tuve que enfrendar a un buitre horrendo, al que le agarré la cabeza y de manera violenta, me golpeó contra la armadura, y al instante quedé medio fuera del cadáver del burro, armadura y todo, agarrado del cuello de la bestia invasora con toda la fuerza de mi vida. Oí a la distancia el galope del caballo del señor Acosta. Oí que gritaba:-¡Suéltalo, chico, suéltalo, que te va a llevar volando! Pero tras una gran lucha con el animal, exhausto, atrapamos ese buitre y desde ese instante, todo el interés que tuve por asociarme al señor Acosta, desapareció tan repentinamente a como vino, no hubo oportunidad para agradecerle cuanto me había enseñado.

Don Juan dijo que me había enseñado la paciencia del cazador en el mejor momento para aprenderla; y sobre todo, me había enseñado a sustraer de la soledad todo el alivio que necesita el cazador.

-No puedes confundir la soledad con estar solo -me explicó don Juan una vez-. La soledad para mí es psicológica, es un estado mental. El estar solo es físico. Uno debilita, el otro da alivio. Por todo esto, don Juan había dicho, tenía yo una gran deuda para siempre con el señor Acosta, comprendiera o no el estar agradecido de la manera que lo comprende un guerrero-viajero.

La segunda persona con la cual don Juan pensaba que tenía que estar agradecido era con un niño de mi misma edad que conocí a los diez años. Se llamaba Armando Velez. Tal como su nombre, era extremadamente elegante, tieso, en resumen, un niño viejo. Me gustaba porque era seguro en lo que hacía y a la vez muy amigable. Era alguien a quien no se lo podía intimidar fácilmente. Se metía a pelearse con cualquiera si era necesario y sin embargo no era para nada un bravucón.

Y una lista nutrida de personajes y sus vivencias con ellos me han ido surgiendo de manera ininterrumpida en lo alto de aquella plana de la montaña, esos sucesos ya pasados muchos años atrás me fueron rememorados como si me acabasen de suceder. Cuando les expresé mi agradecimiento, logré que regresaran a esa cima. Al terminar mis gritos, mi soledad era algo inexpresable. Estaba llorando desconsoladamente. Don Juan me explicó con gran paciencia que la soledad es inadmisible para un guerrero. Dijo que los guerreros-viajeros pueden contar con un ser sobre el cual pueden enfocar todo su afecto, todo su cariño: esta tierra maravillosa, la madre, la matriz, el epicentro de todo lo que somos y de todo lo que hacemos; el mismo ser al cual todos regresamos; el mismo ser que permite a los guerreros-viajeros emprender su viaje definitivo.

Entonces don Genaro ejecutó un acto de intento mágico para mi beneficio. Acostado sobre el estómago, hizo una serie de movimientos deslumbrantes. Se convirtió en un globo de luminosidad que parecía estar nadando como si la tierra fuera una alberca. Don Juan dijo que era la manera en que Genaro abrazaba la inmensa tierra y a pesar de la diferencia de tamaño, la tierra reconocía ese gesto de Genaro. La visión de los movimientos de Genaro y la explicación de don Juan transformaron mi soledad en una felicidad sublime.

-No soporto la idea de que se vaya, don Juan -me oí decir-. El sonido de mi voz y lo que había dicho me avergonzó. Cuando empecé a sollozar involuntariamente, debido a mi autocompasión, me sentí aún peor. -¿Qué me pasa don Juan? -murmuré-. No soy así de costumbre. Lo que te pasa es que tu conciencia está de nuevo al nivel de tus talones -me replicó, riéndose.

Entonces perdí el último ápice de dominio y me entregué por completo a mis sentimientos de decaimiento y desesperanza.Me voy a quedar solo -dije en una voz chillante-. ¿Qué va a pasar conmigo?-Veámoslo de esta manera -dijo don Juan tranquilamente-. Para que yo deje esta tierra y me enfrente a lo desconocido, necesito de toda mi fuerza, de todo mi dominio, de toda mi suerte; pero sobre todo, necesito cada ápice de los cojones de acero de un guerrero-viajero. Para quedarte aquí y batallar como un guerrero-viajero necesitas todo lo que yo mismo necesito. Aventurarse allí afuera adonde vamos nosotros no es broma, pero tampoco lo es quedarse aquí.

Tuve un arranque de emoción y le besé la mano.-¡So, so, so! -me dijo-. ¡No más falta les vas a hacer un altar a mis guaraches! La angustia que me sobrevino cambió mi estado de autocompasión a un sentimiento de pérdida sin igual. -¡Se va usted! -murmuré-. ¡Se va para siempre!

En aquel momento don Juan me hizo algo que me había hecho repetidas veces desde el día en que lo conocí. Se le infló la cara como si el profundo suspiro que tomaba lo hubiera inflado. Me dio un toque fuerte en la espalda, con la palma de su mano izquierda y dijo:-¡Levántate de tus talones! ¡Levántate! . Al instante, estaba yo de nuevo coherente, completo, con total dominio. Sabía lo que me esperaba. Ya no había vacilación por mi parte, ni preocupación por mí mismo. No me importaba lo que me iba a pasar cuando se fuera don Juan. Sabía que su partida era inminente. Me miró, y en esa mirada me lo dijo todo.

-Nunca más estaremos juntos -me dijo calladamente-. Ya no necesitas mi ayuda; y no te la ofrezco, porque si vales como guerrero-viajero, me escupirás en la cara por ofrecértela. Más allá de ciertos parámetros, la única felicidad de un guerrero-viajero es su estado solitario. No quisiera que tú trataras de ayudarme tampoco. Una vez que me vaya, me habré ido. No pienses más en mí porque yo no voy a pensar más en ti. Si eres un guerrero-viajero que vale lo que pesa, ¡sé impecable! Cuida tu mundo. Hónralo; vigílalo con tu vida.

Se alejó de mí. El momento estaba más allá de la autocompasión o de las lágrimas o de la felicidad. Movió la cabeza como para despedirse o como si reconociera lo que yo sentía. -Olvídate del Yo y no temerás nada, no importa el nivel de conciencia en que te encuentres -me dijo.

Tuvo un arranque de levedad. Me hizo una última broma sobre esta tierra.-¡Ojalá encuentres amor! -me dijo. Levantó su palma hacia mí y estiró los dedos como un niño, contrayéndolos luego contra la palma.-Ciao -dijo.

Sabía que era inútil sentir tristeza o lamentarme y que era tan difícil quedarme como para don Juan irse. Los dos estábamos dentro de una maniobra energética irreversible que ninguno de los dos podía detener. Sin embargo, quería unirme con don Juan, seguirlo a donde fuera. Se me ocurrió la idea de que si me moría él me llevaría con él.

Entonces vi cómo don Juan Matus, el nagual, conducía a sus quince compañeros videntes, sus protegidos, sus deleites, a desaparecer uno por uno en la bruma de aquella meseta hacia el norte. Vi cómo cada uno de ellos se convertía en un globo luminoso y juntos ascendían y flotaban encima de la cima de la montaña como luces fantasmas en el cielo. Dieron una vuelta sobre la cima de la montaña tal como había dicho don Juan que lo harían; su última vista, la que es sólo para sus ojos; su última vista de esta tierra maravillosa. Y luego se desvanecieron.

Supe lo que tenía que hacer. Se me había acabado el tiempo. Eché a correr a toda velocidad hacia el precipicio y salté al abismo. Sentí el viento en mi cara por un momento, y luego, la negrura más piadosa me tragó como un pacífico río subterráneo.

lunes, 4 de marzo de 2024

¿Una estrella nueva para 2024?: T Coronae Borealis

 

Estamos de suerte... ¿Recuerdan la última estrella nova visual que pudieron ver en el cielo? Tengo 60 años y nunca he tenido el privilegio de ver una nova visual, el fenómeno de la nova visual sucede como promedio una vez en la vida de la persona, es una estrella ya existente, pero que no se ve a simple vista, permaneciendo casi siempre en magnitudes telescópicas, salvo en una ocasión concreta en que estalla parcialmente y su luminosidad aumenta tanto, que pasa de esa magnitud telescópica a una magnitud visual, viéndose a simple vista, a veces, de manera extraordinaria, alcanzando las primeras magnitudes e incluso deformando el asterismo existente. Tal es el caso de T Coronae Borealis, una nova recurrente o estrella variable explosiva, que en un promedio de ocho décadas surge desde la profundidad de lo no visible hacia su presencia como una estrella de segunda magnitud, ligeramente más brillante que Alphecca, la más brillante de la constelación de la Corona Boreal.

Estamos terminando el invierno en España y esta constelación ya está domiciliándose en el horizonte NEpE a partir de las 23 horas (hop)  [GMT 22 hrs], es una constelación típicamente veraniega, acompañada del Boyero, Hércules y la Serpiente, pasa por el meridiano a finales de cada mes de julio, a las 22 horas, tras anochecer y mirando hacia el sur.

En cuestión de horas, T CBr se incendia alcanzando luminosidades de más de 70.000 veces la habitual. Los astrónomos del pasado las llamaban «estrellas novas» (estrellas nuevas), algunos la denominaban «temporarias» por el corto espacio de tiempo que permanecían brillantes en el cielo, muchas, a lo largo de la historia han alcanzado brillo sin igual en los cielos como fue la nova descubierta por Tycho Brahe el 15 de noviembre 1572 y que brilló hasta incluso de día, pues su magnitud fue superior a la del planeta Venus, posiblemente hasta -4 o incluso algo más brillante (no existía la fotometría y la medición es visual y a ojo de buen cubero) esta estrella, hoy denominada SN 1572, se desconoce su ubicación en la galaxia, desconocemos la distancia a la que está (se estipula que entre 2 y 4 Kpc) [NOTA: 1 Kpc (kiloparsec) son 3.260 años-luz] y se supone que una nube molecular situada a 2,5 Kpc podría ser el resto de esa enorme explosión, por otro lado hay una serie de estrellas gigantes como Tycho-G; Tycho-B o Tycho-E que podrían ser candidatas de la desafortunada compañera de la desaparecida estrella de neutrones que originó esta explosión.

En el caso de T Coronae Borealis (abreviadamente, T CBr) tenemos el mismo caso, se trata de un sistema binario formado por una estrella enana blanca rodeada de denso material en proceso de acreción y procedente de su compañera, una gigante roja.
Según lo observado históricamente (y sólo tenemos dos observaciones estudiadas por los astrónomos, la del 12 de mayo de 1.866, cuando fue descubierta por el astrónomo irlandes John Birmingham y la del 9 de febrero de 1946, observada y estudiada por muchos otros astrónomos, la separación media entre cada evento es en torno a los 78 años y medio, por lo que existe una alta probabilidad a que esto suceda a principios de este próximo verano de 2.024

La estrella generalmente está en torno a la magnitud 10.ª, observable con un telescopio de aficionado y se encuentra relativamente cerca de épsilon coronae borealis.
En la imagen: T CBr tiene magnitud +8,3 (aparece con el número 83) a una distancia inferior al grado de arco (dos diámetros plenos de Luna) y nos podemos ayudar con dos débiles estrellas de magnitud +9.8 (98) y +9.4 (94). NOTA: En los mapas de la AAVSO omiten el punto decimal para indicar las magnitudes aparentes en las cartas y así no confundir el punto con una estrellita. Cortesía: Sky & Telescope.


Y en las dos ocasiones anteriores llegó a brillar más que Alphecca, la alfa de la Corona, destancando como la estrella más brillante de la constelación, alcanzando la magnitud +2.

Desde el punto de vista de la física de la estrella, cada 80 años, tras absorber materia de la cromosfera de su compañera, la acumulación llega hasta un umbral tal, que el aumento de temperatura de este material de acreción en superficie, realiza la ignición de fusión termonuclear del hidrógeno ionizado (protones) para transformarse en helio-4 emitiendo una ingente material hacia el espacio, estas emanaciones de energía hacen que la estrella emita una cantidad de energía tremenda que la hace resplandecer durante dos o tres semanas a magnitudes visuales para luego regresar a su brillo habitual, en torno a la magnitud +10.2

Hace unos años, en un artículo que leí en la revista Sky & Telescope (prestigiosa revista estadounidense, de la que fuí colaborador desinteresado y ocasional entre 1983 y 1986) se estaba analizando el comportamiento de T CBr y comparándolo con el histórico de 1946, todo hace presagiar que se espera que se convierta en nova (recurrente) para mediados de este año pues ha presentado el mismo comportamiento fotométrico que el estudiado en la década de los 40 del pasado siglo y el fenómeno está resultando al calco, de tal modo que, se espera que para el mes de junio de este año, la probabilidad es la máxima para contemplar este magnífico fenómeno, que puede seguirse durante todo el verano, pues una vez alcance el máximo brillo irá decayendo de manera irregular y en cuestión de horas podremos contemplar variaciones de magnitud perceptibles a ojo desnudo, podemos continuar su seguimiento a través de medios ópticos cuando se haga débil, más allá de la 4.ª magnitud, que se calcula que será a finales de verano y haciéndose invisible durante el otoño, pero aún así, presentará magnitudes superiores a su habitual +10.4 

La constelación de la Corona Boreal, a la izquierda del Boyero (estrella Arturo) es una constelación veraniega, hoy me levanté bien temprano, hacia las 5:30 horas de la madrugada y me asomé para contemplar el cielo, encontré en todo lo alto a la Corona y su aspecto es el de siempre. 

Ahora mismo, mientras escribo este artículo, son las 22:50 horas (hop) [GMT+1] y Alphecca asoma por el horizonte este (NEpE), aún no está completamente domiciliada la constelación, pero lo estará hacia las 11 de la noche. De hecho, esta estrella pasa por el meridiano del lugar a las 10 de la noche del 24 de julio. Pero por si no quieres esperar para entonces, comienza por tratar de localizar la constelación y conocerla y si dispones de un telescopio, intentar localizar esta estrella, para este propósito, te pongo un mapa girado tal y como se ven estas constelaciones en esta noche y sucesivas a media noche.


Luego, tras la Semana Santa, a medianoche podrás ver ligeramente torcida hacia la derecha este mismo mapa y cada dos semanas, se irá viendo cada vez más alta en el cielo, por lo que la observación será posible a partir de las 10 de la noche a partir de Abril, ten en cuenta, que siempre la verás recostada durante la primavera y es en verano, ante su paso por el meridiano, donde podrás contemplarla así:


Y a una gran altura, casi 60º desde el horizonte sur. La constelación de la Corona Boreal cuenta con estrellas poco vistosas, pero puede contemplarse a simple vista desde la beta hasta la épsilon, con magnitudes de tercera y cuarta categoría, guíate por la estrella Arturo (la alfa del Boyero).

Ahora os explico más detalladamente la localización de T CBr una vez que conozcáis la constelación.

T CBr forma un triángulo rectángulo de proporciones 1 : 1/2 : 2. Tomando como unidad de medida la distancia angular entre épsilon y delta CrB, tratamos de formar un triángulo rectángulo con la mitad de esa distancia, descendiendo desde épsilon y en el punto en que la distancia angular entre T y delta sea el doble que el de épsilon y delta, conforme indico en la siguiente imagen.


En el siguiente mapa nos acercaremos a T CrB, las estrellas que se ven en ese campo estelar son todas telescópicas exceptuando a Épsilon de la Corona. Las magnitudes visuales están indicadas sin el punto decimal, como es costumbre de hacer en los mapas de localización de estrellas variables conforme a los criterios de la AAVSO (American Asociation for Variable Stars Observers) reconocidos por la UAI / IAU a nivel internacional. He usado un código de color para discriminar entre las diferentes categorías de magnitud, así 41 es la magnitud +4.1 de ε CrB y está indicado en verde claro, es la única estrella de esta región que se percibe a simple vista, luego pasamos a magnitudes telescópicas (algunos binoculares y sobre trípode nos pueden ofrecer este campo estelar en parte o en todo, depende de los aumentos que disponga, en las instrucciones aparece hasta que magnitud visual puede alcanzar a detectar o bien, consultando en internet la marca y modelo). Las estrellas de 8.ª categoría van en color rojo, las de 9.ª categoría, en naranja y las de 10.ª categoría en amarillo. He realizado un asterismo para orientarse, no obstante, dependiendo de los aumentos utilizados, este asterismo puede aparecer incompleto, si es así, no podremos ver la estrella T CBr pues esta tiene actualmente magnitud +10.2, debemos utilizar un instrumento óptico que sobrepase esta cifra para poder verla. Otra situación se dará si T CBr entra en fase nova, que se espera, pueda llegar a alcanzar la magnitud +2 o más brillante, de tal manera que será la estrella más brillante de toda la constelación de la Corona Boreal.



A la estrella T Coronae Borealis también se la conoce en el mundo anglosajón como «Blaze star» que viene a significar «la estrella resplandeciente» en referencia a su característica de variable cataclísmica o nova recurrente, que cada cierto tiempo, la materia absorbida por la enana roja y más fría del par o por una estrella enana blanca y una gigante roja, alcanza un nivel crítico y se enciende fusionándose nuclearmente, esa porción de materia sale despedida con gran violencia hacia el espacio y nos permite ver durante horas, días o semanas, la parte más brillante de la estrella más caliente y de mayor tamaño del par, que ha perdido una parte de su atmósfera superior, esa parte es la parte radiativa de la estrella, mientras que lo que se ha desprendido es la parte convectiva, de tal suerte, que acaba formando una nube de escombros que puede llegar a convertirse en una nebulosa, generalmente irregular, que se expande a gran velocidad hacia el exterior del sistema estelar. No obstante, la pérdida de masa suele ser mínima y pasada la crisis, todo vuelve a su sitio, ambas estrellas siguen existiendo orbitando una entorno a la otra y pueden pasar incluso años hasta volver a la magnitud de prenova y más estable, para volver a continuar el proceso cíclico de prenova/nova/postnova, en el caso de T CBr, este ciclo llega casi a los 80 años.

NOTA FINAL: Debido a que la constelación de la Corona Boreal no pasa por el meridiano hasta finales de julio, quería abordar el estudio monográfico de esta constelación para ayudarlos a conocerla, voy a hacerlo a final de la primavera, así contarán con información suficiente para localizar y hacer seguimiento de T CrB en caso de que se convierta en nova tal y como han previsto los astrónomos.
                                                                                                                             













lunes, 26 de febrero de 2024

La constelación de Orión como nunca la has visto: Sus estrellas, sus nombres, sus mitos y su historia [8.ª parte] : LAS ÚLTIMAS ORIÓNIDAS

Cuando comencé a escribir este especial monográfico sobre Orión, era final de noviembre de 2023. Tímidamente, al anochecer, Orión iba despuntando estrella tras estrella desde el horizonte este, han pasado casi tres meses, pues estamos acabando el mes de febrero de 2024 y ya Orión está en caída, a esta hora, las 21, Orión está justo pasando por el meridiano, lo encontramos en toda su grandeza y de pié, porta su maza en su brazo derecho y una piel de león a modo de escudo en su brazo izquierdo, pues ha establecido una lucha con el toro (constelación de Tauro), bajo sus pies hay una liebre que ya ha cazado y a su izquierda están esas vigorosas estrellas, Sirio y Procyon, con sus respectivas constelaciones de Can Mayor y Can Menor, que son los perros de caza que Orión lleva consigo.


Si has leído los anteriores siete artículos y has llegado hasta aquí, habrás aprendido mucho sobre esta constelación. Se podría escribir una enciclopedia de grandes volúmenes describiendo los objetos astronómicos interesantes que hay en esta región del cielo. He realizado una recopilación de la información astrofísica más actualizada, con muy buena fe, la misma que me mueve para difundir mis conocimientos por amistad y sin interés pecuniario alguno. He consultado catálogos como el SIMBAD o HIPPARCOS, hay informaciones que aquí inserto que contradicen muchas de las informaciones que aparecen en otros lugares de internet, en teoría, fiables, como wikipedia o las páginas oficiales de asociaciones de astronomía, incluso algún que otro observatorio o planetario, tanto de España como de América, así como de otras naciones de mi entorno, principalmente Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania e Italia, he consultado libros que adquirí procedentes de los EE.UU. y Reino Unido, de difícil adquisición y nunca traducidos al castellano, sobre uranografía histórica, siendo mi libro de cabecera el clásico de Richard Hinckley Allen «Star Names their lore and meaning» (1899) o el «Star Tales» de Ian Ridpath (1988) entre un par de decenas de libros que poseo sobre esta temática, pues soy un enamorado del mundo estelar y como tal, mis monográficos tratan sobre estrellas. Por supuesto hay nebulosas, galaxias, cuásares, púlsares y multitud de otros objetos de los que rara vez describo, pues mi lector-objetivo es el observador que utiliza sus ojos o unos prismáticos, ya que a mi parecer, es el que más ayuda necesita para conocer el firmamento, no obstante, aunque doy por terminado con este artículo este monográfico, una vez que concluyo con la localización y descripción de las estrellas visibles a simple vista de magnitud inferior a la 5.ª y que generalmente se nombran con una letra del alfabeto griego y el genitivo del nombre de la constelación en latín (en el caso que nos ocupa, es «orionis» que significa «de Orión»), en lo que se denomina Nomenclatura Bayer, también he introducido tímidamente la Nomenclatura Flamsteed donde la estrella recibe un número acompañado del genitivo.

Mis publicaciones sobre estrellas están en armonía con el cielo, es decir, cuando hablo de una constelación, el lector encontrará en el cielo lo que le relato y si no lo encuentra, tendrá que aprender a imaginárselo como lo hicieron los antiguos al ver personas, animales y objetos reflejados en los asterismos.

No pierdas la oportunidad que te brindo con esta invitación a sentir la brisa nocturna, los sonidos de los cantos de buhos, lechuzas, murciélagos o autillos en la lejanía, los sonidos de las ramas de los árboles, el olor a retama o a petricor, mientras miras a través de tus ojos, con tus binoculares, un telescopio... miras, directamente al universo y no vas a encontrar esas maravillosas fotografías tratadas y obtenidas con grandes instrumentos, pero encontrarás algo auténtico, aprenderás a distinguir los colores de entre las estrellas, ¡Pruébalo esta noche!, primero trata de estar a oscuras al menos 20 minutos, luego, una vez que te ubiques, mira la estrella Betelgeuse, mírala durante todo el tiempo que puedas, descansa un poco la vista y luego, mira la estrella Bellatrix que tienes a la derecha ¿Qué has notado? ¿Qué has experimentado? No te olvides comentarlo y compartirlo con el resto de la comunidad universitaria dogomkiense.

              LAS ÚLTIMAS ORIÓNIDAS BAYERIANAS

De las estrellas con nomenclatura Bayer que quedan por describir de la constelación de Orión, que son las que se nombran por una letra (minúscula) del alfabeto griego acompañada del adjetivo (genitivo) «orionis» están:

  • Tau [τ] orionis
  • Úpsilon [υ] orionis
  • Omega [ω] orionis

El brillo de estas estrellas es escaso, sus magnitudes están comprendidas entre +3.59 y +4.57 que aunque pueden ser contempladas a simple vista, permanecerán invisibles ante el observador de ciudad, pueblo o lugar contaminado lumínicamente, por lo que en estos casos, se requiere prismáticos para poder localizarlas.

Tau [τ] orionis


    Tau orionis es una estrella de tercera magnitud (+3.59) que se encuentra sobre el segmento del asterismo del cazador, entre Mintaka y Rigel, a una corta distancia aparente de Rigel, de 1º aproximadamente.

      Aunque se desconoce en la tradición occidental el nombre de esta estrella, los astrónomos chinos históricos la conocen como 玉井 Yuh Tsing «el pozo de jade». Según Richard H. Allen, esta estrella formaba parte de una constelación árabe denominada Al Kursiyy al Jauzah que significa «escabel», una especie de reposapiés que se utiliza cuando uno está sentado, esta estrella formaba parte de esta constelación junto con Cursa (β eridani) ψ eridani (Al Kursiyy al Jauzah I) y λ eridani (Al Kursiyy al Jauzah II), sin embargo, un trabajo posterior de investigación uranográfica realizado en 1971 por Jack W. Roads sobre un catálogo formado por 537 estrellas visibles, desmintió esta noticia y Tau orionis nunca había formado parte de esa constelación. Oficialmente, carece de nombre, pero entre amigos, podríamos llamarla Yusing.

          Tau orionis se encuentra a 500 años-luz de distancia, se trata de una gigante azul de clase espectral B5 III con un radio de algo más de 5 veces el radio solar y una masa de más de 6 soles brillando casi mil veces más que el Sol.

Esta estrella es solitaria pero al observarla con telescopio, podemos llegar a encontrar estrellas débiles muy próximas, que no forman parte de ningún sistema físico estelar con ella, simplemente están ahí por efecto de perspectiva y se consideran «visuales». Tau Orionis tiene tres compañeros visuales: magnitud +11,0 componente B con una separación angular de 33,30 ″ a lo largo de un ángulo de posición de 251 °; componente C de magnitud +10,9 que se encuentra a unos 3,80″ del componente B; y una componente D de magnitud +10,9 componente  a 36″ de τ Orionis a lo largo de un ángulo de posición de 51 °.


Úpsilon [υ] orionis

Úpsilon orionis se encuentra prácticamente a la misma altura que Tau orionis, a su izquierda. Forma un triángulo isósceles de una escasa altura de 1º de arco respecto a Saiph y Rigel, bajo la Espada de Orión (Iota orionis).

Thabit o Tabit es el nombre que recibe la más brillante de las pioriónidas: π₃ orionis de magnitud +3.15, nombre, que tradicionalmente, es compartido con el nombre de esta estrella, así que tenemos dos Thabit en Orión, esta estrella de magnitud +4.62 es muy débil respecto a la otra Thabit y es que aquí ha sucedido un pequeño desliz por parte de los nomenclatores, en realidad la pioriónida debería llamarse Al Taj como las demás, pero le pusieron este nombre, duplicándolo, así que, no nos queda más remedio que aceptarlo, o como en mi caso, no otorgarle nombre alguno a esta estrella, dándole preferencia a la más brillante.

Por cierto, Thabit se escribe en árabe clásico así: ﺛﺎﺑﺖ . Su significado es «el que aguanta, el que soporta, el resistente» en referencia a una de las mayores virtudes del gigante cazador.

Hay indicios de que esta estrella sea una variable tipo Beta Cephei, sufre pulsos a razón de dos diarios, es una variable de tipo lento y se ha investigándo a través del satélite-observatorio HIPPARCOS en la década de los noventa del siglo pasado. 

υ orionis es una estrella de la secuencia principal y es de color blanco-azulada, se encuentra a una gran distancia, más de 3.000 años-luz. Esta lejanía ha dificultado su clasificación espectral, a veces se ha creía que era B0 o O9, pero en la última revisión realizada en 2016, se considera que es de la clase espectral B0 V, forma parte de la asociación estelar Orión OB1c correspondiente a la mayor parte de las estrellas de la Espada de Orión.

Un estudio realizado sobre esta estrella en 1979 la definía como subgigante de secuencia, e incluso establecía una distancia menor a la considerada, de 1600 años-luz y no 3.000 como se estima actualmente, por lo que los datos fotométricos no pueden ser tomados con una total fiabilidad, en consecuencia, de esos estudios se dedujo que υ orionis tiene un radio de 7,5 veces el radio solar con una luminosidad de 44.000 soles, es una estrella extremadamente caliente, con más de 30.000 ºK y tiene la masa de 16 soles, es candidata a terminar sus eones estallando como supernova y si la vemos con tan poco brillo en el cielo es que la lejanía es bien grande, de hecho está en otro sub-brazo de la galaxia, próximo al nuestro, que es el Brazo de Orión, el Sol se encuentra entre este sub-brazo y el denominado como Brazo Local, que forma parte del gran brazo de Sagitario aunque muchos astrofísicos consideran que tanto el Brazo Local como el Brazo de Orión son uno mismo, cuando he tratado de investigar este asunto, he encontrado que las asociaciones estelares oriónidas no están relacionadas con nuestro Sol y que nuestra estrella y en consecuencia, todo el Sistema Solar, donde existimos, tiene tendencia a seguir las corrientes estelares que lo aproximan hacia el centro de la galaxia a través del Brazo de Sagitario, alejándose del Brazo de Orión que está en un lugar opuesto. Si te fijas un poco, Orión está al otro lado del cielo donde se encuentra Sagitario, si Sagitario es la dirección del centro de la galaxia, Orión, es la dirección opuesta, hacia las afueras de la galaxia y nuestro Sol, actualmente se mueve en sentido circungaláctico con oscilaciones orbitales de más de un millar de años-luz, por lo que está ascendiendo a una cresta que está en la dirección de la constelación de Hércules para luego descender otro tanto en dirección a la constelación del Águila o Delfín, por lo que no está relacionado con las asociaciones estelares oriónidas, en consecuencia, no formamos parte de ese sub-brazo.


Omega [ω] orionis

ω orionis se encuentra en el centro de la figura del torso del cazador, tomando la mitad de la línea imaginaria que unen a las brillantes Betelgeuse y Bellatrix, mirando hacia Meissa y las Heikas, trazamos una línea perpendicular hacia abajo y veremos esta estrella de magnitud +4.57. Por otro lado, si tomamos el torso de Orión en su globalidad, buscamos su centro geométrico y alzamos un poco hacia arriba, encontraremos este débil estrellita que destaca algo más en esa zona. Se encuentra distante, aproximadamente a 1.400 años-luz del Sistema Solar. Está rodeada por una nube de polvo, formando una modesta nebulosa de reflexión de un año-luz de ancho.

Omega orionis es una estrella de secuencia principal con tipo espectral B3 Ve y una temperatura efectiva de 19.000 K. Ello Incluye una gran cantidad de radiación ultravioleta, brilla con una luminosidad 6.031 veces mayor que la del Sol y tiene un radio 6 veces mayor que el radio solar, siendo su masa la de 7 soles y su evolución no la llevará a estallar como supernova.

Es una estrella joven, pues se estima que tiene una edad ligeramente inferior a los 43 millones de años, al ser una estrella de tipo Be, fue la primera a la que se le midió su campo magnético y resultó ser de un millar de veces el campo magnético terrestre, su comportamiento es de estrella variable, lo que sucede es que apenas es perceptible, pues su rango de magnitudes no es superior a 0,2 magnitudes visuales. Entre 1 y 2 días y medio, sufre dos pulsaciones energéticas que hacen que varíe su luminosidad y magnitud.

                                                                                                                           



miércoles, 21 de febrero de 2024

La constelación de Orión como nunca la has visto: Sus estrellas, sus nombres, sus mitos y su historia [7.ª parte] : EL ESCUDO DE ORIÓN

 


Además del garrote, que Orión lleva en su brazo izquierdo, para hacer frente al toro (Taurus), su brazo derecho queda extendido con un escudo o la piel completa de un león para protegerse de las embestidas del animal, a esta extensa región de Orión que he limitado con una raya amarilla la he denominado en latín SCUTUM ORIONIS REGIO o región del escudo de Orión. El asterismo, propiamente dicho, incluye una sucesión de estrellas formando un arco ligeramente convexo respecto a la figura donde cada una recibe el nombre de pi [π] orionis con un sufijo numérico, en total, son seis pioriónidas. El motivo de abarcar esta extensa región es para informaros que en el presente artículo, ya séptimo, del monográfico sobre Orión, trataremos las estrellas visibles de todo este sector.

    He escogido las 21 estrellas que pueden observarse a simple vista siempre que el cielo acompañe en ello, el criterio principal es que tengan magnitud inferior a la 5.ª magnitud, con dos excepciones, por cuestión práctica, he incluido la estrella 5 orionis (+5.30) y p orionis (+5.05) por estar localizables a través de las otras estrellas descritas más brillantes.

    Todas estas estrellas son de cuarta categoría, las más débiles que se suelen percibir de un vistazo en el cielo, y de toda la región del escudo, son las más brillantes, de las que comienzo a informaros a continuación, comenzando por la parte superior, la más cercana al norte de la figura del cazador.

AL KUMM o LAS ESTRELLAS ÓMICRON ORIONIS
En esta espectacular fotografía tomada desde Pralognan La Vanoise (Pirineo francés oriental) podemos ver las estrellas Al Kumm justo debajo de Aldebarán y aparece enlazada con el resto de estrellas que forman el asterismo del escudo de Orión.

La antigua constelación árabe de Al Kumm ha sido uno de los nombres tradicionales que han recibido estas estrellas del escudo de Orión, pero que hoy en día sólamente designa a las dos estrellas más septentrionales de la formación y que tienen la denominación Bayer ómicron-1 [ο₁] orionis y ómicron-2 [ο₂] orionis que se encuentran en la parte superior del escudo, a algo más de 2º al norte de la primera pioriónida π₁ orionis y ambas están cercanas al límite con la constelación del Toro (Taurus).

El significado de Al Kumm es bastante trivial: «la manga de la camisa», refiriéndose al brazo derecho del cazador.

Si trazamos una línea imaginaria que una a Betelgeuse con Aldebarán (alfa del Toro) a través de Meissa, dividimos entre cuatro partes y tomamos la cuarta parte más cercana al Toro, encontramos la estrellas Al Kumm.


Partiendo de las Hyades en el Toro (estrella de referencia: Aldebarán), lanzamos un arco entre Hyadum II y Aldebarán, que prolongamos hacia el este a doble distancia angular y encontramos fácilmente Al Kumm I y Al Kumm II (use prismáticos).

ómicron-1 [ο₁] orionis (Al Kumm I)

Al Kumm I es una estrella variable semiirregular tipo RR Coronae Borealis y además es un sistema doble, su amplitud es escasa, de 0,23 magnitudes visuales, variando entre +4,65  y +4,88, se descubrió que la estrella nos muestra menos brillo del que realmente tiene debido a que se interponen regiones densas de materia entre la estrella y nosotros reduciendo su magnitud visual en -0,3. Se conocen tres períodos interpuestos de 36, 52,6 y 74,1 días en su variabilidad lumínica.

Esta estrella se encuentra a 650 años-luz de distancia, otros investigadores consideran que está más cerca y se está analizando. Respecto al sistema doble, la componente menor orbita a la principal en algo más de 5 años.


                         ómicron-2 [ο₂] orionis (Al Kumm II)

Algo más brillante que la anterior, con magnitud +4,06 se percibe a simple vista si las condiciones del cielo acompañan al lugar del observador, se encuentra a unos 186  años luz del Sol y debido a que atraviesa materia interestelar, su luz no llega por completo hasta nosotros, sino que la percibimos algo más apagada de lo que realmente es. 

Se trata de una estrella gigante roja y su clase espectral es K2 IIIb, se le ha calculado una edad de 5.400 millones de años, su radio es de 15 veces el radio solar y su luminosidad es la de 79 soles, con una temperatura efectiva de 4.498 ºK.


Localizadas las estrellas Al Kumm, descendemos 2º en dirección al Escudo de Orión para encontrarnos con la estrella Manica

Manica 
                                    (g orionis) 6 orionis 

La estrella Manica recibe el nombre de g orionis en la antigua nomenclatura Bayer que actualmente se ha sustituido por la nomenclatura Flamsteed de poner número y genitivo de la constelación, así, que, técnicamente, es 6 orionis.

Este nombre fue puesto por Al Sufi, astrónomo persa del siglo X. Es un término latinizado cuyo significado es mantón o mantilla y es la tela de las ropas del cazador que le protege el brazo.

Es una débil estrella de magnitud +5.19 que nos permite enlazar el asterismo del Escudo de Orión con el par de estrella Al Kumm, algunos autores consideran que tanto las ómicron oriónidas (Al Kumm I y II) como Manica, forman parte del mismo asterismo.

Manica es una estrella blanca de la secuencia principal de clase espectral A3 V (C) en la que destaca la presencia de carbono y dista 241 años-luz, de tamaño es mayor que el Sol, su radio casi triplica el solar siendo su masa el doble, es más caliente con una temperatura efectiva de algo más de 8.000 ºK.

                                                                Al Taj
Desde la limpidez de los desiertos antiguos, el pueblo árabe nómada que viajaba durante la noche en caravanas veía reflejadas sus vivencias en el cielo, Al Taj, la constelación de la tiara o la corona, imaginada por los persas como un rosario de perlas que a su paso de Orión por el meridiano, avanza desde lo alto del cielo hacia el horizonte meridional estaba formada por siete estrellas de magnitudes comprendidas entre la 4.ª y 5.ª, perfectamente visibles en la oscuridad de la noche de los siglos medievales en mitad de los desiertos de Arabia o Sahara, cobraba un inusitado interés como guía para orientarse durante el viaje nocturno. Hoy en día, todo eso quedó muy atrás, lo que ahora se considera Al Taj son seis estrellas y cuyos nombres Bayer son la letra π seguidas de un sufijo numérico entre 1 y 6, en la constelación Al Taj, se incluían Manica y las Al Kumm. Al Taj fue relatada por primera vez por el astrónomo persa Al Tizini en el siglo XVI, como una tradición de los últimos siglos de su cultura. Los árabes medievales la llamaron Al Kumm y no se circunscribía a las actuales ómicron orionis, sino a toda la formación astral y cuyo significado son unas anchas mangas en las vestiduras del cazador al considerar que el brazo derecho de Orión estaba en esa zona del cielo. 

         Ulug Beg, astrónomo turcomano de Asia Central, príncipe de esos territorios y que ordenó la construcción del legendario observatorio de Samarkanda en el siglo XIV denominó a este asterismo con el nombre de Al Dhawaib para señalar de manera indefinida algo, algún objeto colgante de las vestimentas del cazador, este nombre fue constatado en el globo celestes de los Borgia, influyente familia originaria de Valencia (Corona de Aragón) que se establecieron en Italia, en tiempos del renacimiento y cuyo afán de poder era tan grande, que llegaron a ordenar papa al patriarca Rodrigo de Borgia como Alejandro VI a finales del siglo XV. 

            Plinio el viejo imaginó en estas estrellas la piel de un león que era utilizado como protección del cazador ante el toro (Taurus) conforme a antiguas leyendas en las que el rey beocio Hirieo pedía un hijo a los dioses y éstos le hicieron desollar un buey, donde orinaron y la mandaron enterrar y del que a los nueve meses, nació Orión.

                  La cultura china identifica con el nombre de Tsan Ke a este asterismo cuyo significado es «Las tres banderas»


La sucesión de las estrellas Al Taj no aparece ordenada, la más brillante del asterismo se llama Tabit.  En la nomenclatura Bayer, este conjunto se define con los nombres de π₁, π₂, π₃, π₄, π₅, π₆ (orionis), desde arriba hacia abajo, comenzando por Al Taj IV y acabando en Al Taj V.

Tabit  π₃ orionis

Es la más brillante del grupo con magnitud +3.15, en la nomenclatura Flamsteed recibe el nombre de 1 orionis. El nombre árabe Tabit se puede interpretar como el duro, el que aguanta, el que perdura, refiriéndose a una cualidad del cazador. Esta estrella está relativamente cerca, a 26 años-luz.

Es una estrella de la secuencia principal de color blanco amarillento y enana, su clase espectral es F6 V aunque es más caliente y luminosa que nuestro Sol, siendo su luminosidad casi 3 veces la solar y la temperatura efectiva de 6.500 ºK, pero su diámetro mayor (1,3 veces el solar) la hace más voluminosa, con una masa ligeramente superior de 1,25 soles y una metalicidad inferior a la del Sol, se le ha estimado una edad de 2.200 millones de años.

Sufre ligeras variaciones en su luz, es una estrella variable tipo delta scuti, su variación en el brillo es imperceptible, de apenas 0,05 magnitudes.

Se sospecha que puede tener una compañera espectroscópica, aún no detectada con seguridad.

Por otro lado, a 95 segundos de arco hay otra estrella de magnitud +8.8 y no forma sistema físico alguno con ella, se ve en un mismo campo telescópico y se define como doble visual (que aparentan ser un sistema doble, pero que realmente no lo son).

Tabit se acerca hacia el sistema solar y se ha calculado que para dentro de 200.000 años estará a menos de 15 años-luz.

    Al Taj IV   π₁ orionis

Es la estrella que se encuentra más arriba de toda la ristra de las pioriónidas y por eso recibe el número 1 de este grupito de estrellas, en la nomenclatura Flamsteed es 7 orionis, ocupa el quinto lugar en brillo, es casi la más débil y difícil de percibir a simple vista, pues su magnitud está cercana a la 5.ª (es de magnitud +4.66).

Se encuentra a 121 años-luz de distancia. Es una estrella blanca de la secuencia principal de tipo espectral A0 V. Su temperatura superficial es de 8.651 ºK y es 26 veces más luminosa que el Sol con un volumen 60 veces mayor que el Sol. Su diámetro es 2,7 veces mayor y con una masa de 3 soles, su edad se a calculado en apenas 10 millones de años, es una estrella extremadamente joven, casi una estrella niña.

Con grandes aumentos, es posible vislumbrar una compañera cercana de magnitud 12.ª que podría formar parte de su sistema, pero no hay un resultado concluyente a este respecto.

Por otro lado, la rodea un círculo de polvo que presumiblemente podrían ser planetas en formación.

                                     Al Taj I   π orionis

También denominada 2 orionis, tiene una magnitud de +4.35 y se sospecha que puede ser una binaria espectroscópica, punto aún no confirmado del todo.

Se encuentra a 224 años-luz, es una estrella enana blanca de clase espectral A1 Vn con amplias rayas de absorción que nos informa de que rota a una gran velocidad, calculada en 261 km/s, en consecuencia, esta estrella es muy achatada, casi elíptica, pues su ecuador sobresale respecto al polo en un 13 %, su luminosidad es la de 70 soles y la temperatura efectiva es de 9.457 ºK.

IMAGEN: Al este de Bellatrix encontramos el asterismo del escudo de Orión (Scutum Orionis) con las seis pioriónidas o estrellas Al Taj numerada en romanos, la más brillante del grupo se llama Tabit, y aunque Mantica, en la parte superior, no forma parte de este grupo, en el pasado, junto con las Al Kumm, eran una misma constelación.

                                   Al Taj II   π₄ orionis
  
        Denominada también como 3 orionis, su magnitud es de +3.67, al igual que otras estrellas de Orión como Bellatrix o Saiph,  forma parte de la asociación estelar Orión OB1. Se encuentra a unos 1.250 años-luz de distancia del sistema solar.e trata de una estrella doble espectroscópica, la principal es una estrella gigante azul de la clase B2 III y su compañera es una subgigante azul de clase B2 IV que la orbita en algo más de 9 días, el sistema es extraordinariamente luminoso, su luz es 27.000 veces mayor que la del Sol y son estrellas muy calientes con temperaturas efectivas de 21.800 ºK. Ambas estrellas orbitan a una distancia equivalente a una cuarta parte, la distancia entre la Tierra y el Sol, aproximadamente 37 millones de km, se calcula que son muy jóvenes con una edad inferior a los 20 millones de años y en conjunto, superan la masa solar en una decena de veces.

                                  Al Taj III   π₅ orionis

Con una magnitud de +3.70 y junto a otra estrella más débil, de magnitud +5.30 denominada 5 orionis y que se encuentran a 12' de arco, pero no forman un sistema físico en sí, son un par óptico.

Sin embargo, Al Taj III es una estrella binaria espectroscópica que se encuentran a 1.340 años-luz de distancia, además, están tan cerca la una de la otra que están deformadas, tienen forma elipsoidal y son estrellas variables del tipo elipsoidal rotante con un rango de diferencias de la magnitud en torno a los 0,07. En la componente A, su variabilidad es pulsante.

El sistema está formado por una componente principal A, gigante azulada de clase espectral B2 III acompañada de una estrella azul de la secuencia principal y de clase B6 V, el periodo de traslación entre ambas es de 3 días, y se encuentran a 26 U.A. de distancia la una de la otra.

Se estima que la edad de la componente principal es de 16 millones de años y se encuentra en la fase final en la secuencia principal, al margen de su clase espectral.

El sistema es 12,5 veces más masivo que el Sol, irradiando algo más de 11.000 veces la luz solar, se ha calculado en 14.000 ºK la temperatura efectiva de la estrella principal.
 
                                               5 orionis

Es una estrella gigante anaranjada de clase espectral M1 III variable que se encuentra a 640 años-luz de distancia, tiene una temperatura efectiva de 3.600 ºK, es de magnitud +5.56 y difícil de percibir a simple vista, se recomienda auxiliarse con instrumentación óptica y buscarla a partir de la estrella anterior Al Taj III (π₅ orionis) pues está a 37' de arco en dirección suroeste (en el paso del meridiano). Son un par óptico, no forman un sistema estelar binario.

                                     Al Taj  V   π₆ orionis

De magnitud +4.47 es una de las menos brillantes del grupo y con ella, concluye en su parte más meridional.

Al Taj V se encuentra a una gran distancia, 950 años-luz, siendo su clase espectral K0 III, estamos ante una gigante roja que tiene la masa de 4 soles y su radio es 88 veces el radio solar.

Aunque aún no ha sido confirmado del todo, parece que esta estrella es variable, presentando cambios de magnitud en un rango de 0,04 magnitudes.

Irradia 2.200 veces más energía que el Sol y su temperatura efectiva es menor, en torno a los 4.200 ºK.


Rho [ρ] orionis 


ρ orionis se encuentra sin dificultad partiendo de Bellatrix en dirección a Al Taj III (π₅ orionis) y entre ambas, cerca de la mitad de distancia, más cercana a Bellatrix y bajo el segmento imaginado entre Bellatrix y Al Taj III, su magnitud es de +4.44 y en esa zona del cielo no hay otra estrella ni más brillante ni similar en brillo a esta estrella. 

Es una estrella doble espectroscópica que se encuentra a 350 años-luz de distancia con un periodo orbital de 2,8 años. 

Las características de la estrella principal es que su clase espectral es K0 III, es una estrella gigante anaranjada que tiene 2,67 veces la masa solar, su radio es 25 veces el radio solar e ilumina 251 veces más que el Sol. Su temperatura efectiva es de 4.500ºK, se ha calculado que tiene una edad de 650 millones de años.

                                        Las psioriónidas

En la línea imaginaria que hay entre Bellatrix y Mintaka, hacia su medianía y a su derecha se encuentran dos estrellas separadas 1º de arco aproximadamente.


Son las estrellas ψ₁ y ψ₂ orionis, considerando la de más arriba como 
ψ₂ orionis y la inferior como ψ₁ orionis. Ambas estrellas tienen una magnitud similar aunque ψ₂ orionis es algo más brillante con +4.55, ψ₁ orionis tiene magnitud +4.85, recomiendo binocular para localizarlas.

                                       Psi-1 [ψ₁] orionis 

ψ₁ orionis, la inferior del par de las psioriónidas es una lejana estrella situada a 1100 años-luz de distancia. Es una subgigante blanco-azulada de tipo espectral B1Ve que la sitúa en la secuencia principal y emite 10.500 más luz que éste, su radio es 6 veces el radio solar y su masa es la de 10,5 soles. Su temperatura efectiva ronda los 25.000 ºK. Por su masa, su evolución la conducirá a concluir su existencia explotando como supernova.

Es un tipo de estrella Be que posee una envoltura material en su entorno y su edad es inferior a 10 millones de años.


                                       Psi-2 [ψ₂] orionis 

Justo por encima de ψ₁ orionis y a una distancia angular de 1º, encontramos a la estrella ψ₂ orionis, que es la menos brillante del par, debido a su débil brillo cercano a la 5.ª magnitud, aconsejo ayudarse de instrumentación óptica, aunque en un cielo límpido y bien oscuro, una vista normal puede verlas. Al igual que ψ₁ orionis se encuentra a 1100 años-luz de distancia, el análisis espectral nos informa que en realidad es un sistema binario, pudiéndose distinguir rayas de absorción de ambas estrellas.

Ambas componentes giran una en torno a la otra a razón de 2 días y medio, debido a su extremada cercanía, ambas estrellas presentan un aspecto elipsoidal y su brillo no es uniforme, sino que sufre cambios de magnitud en dos máximos de +0.06 y +0.03, lo que evidencia que se trata de una binaria a eclipse perteneciente a la clase Beta ceféidas y no se han encontrado evidencias de que la variación del brillo sea intrínseca a cada estrella sino que se produce por los dos eclipses que se observan en esta perspectiva al estar la órbita perpendicular a nuestro campo de visión.

El espectro combinado de ψ₂ orionis coincide con el de una estrella subgigante azul con una clasificación estelar de B2 IV.  El componente primario es una estrella gigante evolucionada con una clase de B1 III, mientras que el secundario es una estrella de secuencia principal de clase espectral B2 V.

ψ₂ orionis A posee una masa de casi diez soles, su luminosidad individual supera en 10.000 la luminosidad solar, es una estrella muy caliente con una temperatura superficial de 25.000 ºK como mínimo, se le calcula una edad de 11,5 millones de años.

ψ₂ orionis B con una masa inferior, es mucho más grande que el Sol, pues tiene como 7 veces la masa de este último, podríamos considerarla subgigante azul, aunque sus parámetros nos la sitúa en la secuencia principal del diagrama H-R.
y es algo más fría que su compañera con 22.500º K


                            Cursa: la estrella entrometida

Entre Saif Al Jabbar (η orionis) y Rigel (β orionis) se forma un triángulo prácticamente rectángulo con una brillante estrella de magnitud +2.80 conforme a la fotografía que adjunto a continuación. La estrella se llama CURSA



Parece formar parte del asterismo oriónido, pero no os confundáis, esta estrella pertenece a otra constelación, a pesar de estar a solo 3º al noroeste de Rigel y que bien podría haber sido considerada como parte del asterismo del gigante, lo cierto, es que, históricamente no ha sido así.

Cursa es la Beta del Río Eridano (Eridanus, eridani), el famoso río mitológico de los griegos, que en las Dionisíacas de Nono de Panópolis [XI, 34] se describe a gran distancia hacia el noroeste de la Hélade y que algunos autores consideran que se trataba del río Po, también se desprende la interpretación del que el Río Eridano transcurre en parte por el inframundo, y es que esta constelación alargada y retorcida llega hasta el horizonte del medidía del lugar para penetrar en el cielo austral que no conseguimos observar desde el hemisferio norte, para llegar hasta unas declinaciones muy bajas, en el extremo sur. En mi primer viaje a Venezuela, pude ver el final del río Eridano en la estrella Achernar, recuerdo emocionado que cada noche y aprovechando el jet-lag que tenía, desde la habitación del hotel, fortuitamente orientada a esa región del cielo, descorridas las cortinas, vi transitar la Achernar noche tras noche, cada vez que abría mis ojos entre sueño y sueño. Achernar es la Alfa del Río Eridano, siendo Cursa, el nacimiento de este famoso río celeste.